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EEUU

Incluso los propietarios de armas quieren medidas para reducir la violencia armada, según una encuesta

People holding pictures of friends and relatives they’ve lost to gun violence
Las personas muestran fotos de familiares y amigos que perdieron la vida por ataques con armas. Una nueva encuesta revela que los estadounidenses mayormente coinciden sobre las medidas destinadas a reducir el riesgo de tiroteos fatales.
(Chip Somodevilla / Getty Images)

Existe un amplio acuerdo entre los propietarios y no propietarios de armas de fuego sobre...

Según un nuevo estudio, la gran mayoría de los estadounidenses, tanto los que poseen armas de fuego como los que no, apoyan medidas que exigirían a quienes las compran por primera vez y a quienes deseen portarla de forma oculta, demostrar que pueden poseer y manejar un arma de manera segura.

En una encuesta nacional realizada en enero último, los investigadores del Centro de Políticas e Investigación de Armas, de la Universidad Johns Hopkins, descubrieron que el 84% de todos los encuestados creen que los compradores primerizos deberían aprobar un curso de seguridad sobre el manejo y almacenamiento seguros.

Casi tres cuartos de los propietarios de armas encuestados compartieron esta opinión.

Nadie debería poder comprar o poseer, bajo ninguna circunstancia, un arma diseñada para matar a un ejército de personas o a una manada de elefantes.

Alrededor del 83% de los participantes -nuevamente casi las tres cuartas partes de los propietarios de armas- respondieron a los encuestadores que se debe exigir a los portadores de armas ocultas que demuestren que pueden manejarlas de forma segura y legal en las diversas situaciones que podrían enfrentar.

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Más del 60% de los propietarios, y el 73% de los adultos estadounidenses en general, apoyaron establecer una edad mínima de 21 años para que los estadounidenses puedan poseer un rifle semiautomático. Y aproximadamente por la misma mayoría, los dueños de armas se negaron a apoyar las leyes de ‘defensa’ (conocidas en inglés como stand-your-ground), que le permiten a quien siente una amenaza con lesiones graves disparar o matar a su atacante, incluso en los casos en que el propietario del arma podría retirarse de forma segura. En general, menos de un tercio de los estadounidenses respaldaron esas medidas.

Los hallazgos fueron publicados el lunes en la revista Health Affairs. Se basaron en encuestas representativas a nivel nacional realizadas en 2013, 2015, 2017 y 2019. Al menos 7.833 estadounidenses participaron en cada sondeo, y en un intento por comprender cómo las opiniones de los propietarios de armas diferían de los estadounidenses que no lo son, los investigadores deliberadamente muestrearon con más énfasis a aquellos que reconocieron tener un arma dentro o cerca de su casa.

El estudio captura el apoyo político potencial para las medidas de seguridad con armas de fuego que van mucho más allá de las implementadas ahora. Y sugiere que los propietarios de armas pueden oponerse menos a una gama de restricciones de lo que los políticos creen ampliamente.

Desde Nueva York hasta Los Ángeles, Maine y Texas, se espera que decenas de miles de estudiantes en todo el país salgan de clase esta mañana y participen en diferentes acciones para llamar la atención sobre los efectos de la violencia armada y exigir leyes más estrictas para el control de armas.

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En la actualidad, por ejemplo, todos los estados del país tienen disposiciones que permiten a los propietarios legales de armas portarla de forma oculta. Pero sólo 29 estados exigen que quienes piden permiso para hacerlo se sometan a un entrenamiento de seguridad, y apenas 16 requieren que un solicitante dispare como parte de ese entrenamiento. Quince estados no cuentan con proceso de solicitud o evaluación, y tampoco requisito de capacitación.

Mientras tanto, algunas variantes de las leyes stand-your-ground están vigentes en 28 estados. Y menos de la mitad de los estados, 23, establecieron una edad mínima de 21 años para comprar un rifle. Incluso en algunos de ellos hay amplias excepciones a esos límites.

Tras los recientes tiroteos masivos en Texas y Ohio, el presidente Trump consideró la idea de instituir verificaciones de antecedentes universales para los posibles propietarios de armas. Más tarde abandonó la idea, pero el nuevo estudio sugiere que la oposición a esa política podría ser mucho más débil de lo que los políticos habían asumido.

El estudio también revela algunos cambios notables en las actitudes del público estadounidense hacia una lista de medidas de seguridad de armas después de docenas de tiroteos de masas registrados en los últimos años.

Entre enero de 2015 y el mismo mes de 2019, el apoyo de los estadounidenses a una amplia gama de medidas de seguridad con armas aumentó, informaron los autores del documento. Entre las medidas con las alzas más sólidas en el apoyo público estuvieron aquellas que requieren que todas las compras de armas de fuego estén sujetas a verificación de antecedentes (pasando del 84% en 2015 al 88% en 2019) y que todos los compradores obtengan una licencia de posesión (aumentando del 75% a más del 80% en 2019).

El apoyo a las leyes que exigen el almacenamiento seguro aumentó del 69% al 74% durante ese período de cuatro años. Y el apoyo a las normas que permitirían a los miembros de la familia y/o agentes de policía solicitar el permiso de un tribunal para retirarle temporalmente las armas a una persona -las llamadas leyes de ‘alerta roja’- aumentó de poco más del 70% en 2015, a cerca del 80% este año. Los autores del estudio señalaron que 17 estados adoptaron disposiciones que permiten tales órdenes de “protección contra riesgos extremos”.

La afiliación política del encuestado fue a menudo un predictor de sus opiniones, pero no fue así en cada caso.

Para 14 de las 18 medidas de control de armas sobre las que se consultó, el apoyo fue significativamente mayor entre los autodeclarados demócratas que entre aquellos que se identificaron como independientes o republicanos. Pero casi todas las veces, la mayoría de los republicanos e independientes apoyaron restricciones más estrictas en todas las políticas de armas de fuego.

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La única excepción fue la prohibición de armas de asalto, que fue favorecida por poco más del 60% de todos los encuestados en 2019. Si bien fue un incremento con respecto a 2015, la diferencia fue tan pequeña que puede haber sido un desvío estadístico.

En una evaluación estado por estado del apoyo público a las medidas de armas, los investigadores detectaron que en ningún estado el apoyo a la prohibición de armas de asalto excedió el 75%. Eso “sugiere que hay menos apetito entre el público estadounidense por políticas que prohíben ciertos tipos de armas de fuego”, escribieron los investigadores.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.


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