Anuncio
Share

Una cadena de suministro enredada significa retrasos en los envíos. Haga sus compras navideñas ahora

Assembled bikes are on sale at the Cub House bike shop in San Marino.
Las bicicletas ensambladas están a la venta en la tienda llamada Cub House, en San Marino, que no puede obtener piezas debido a demoras en los envíos.
(Myung J. Chun / Los Angeles Times)

Brian Bonilla andaba en su bicicleta de titanio hecha a mano recientemente cuando vislumbró docenas de barcos de carga gigantes que estaban anclados en las afueras de los puertos de Los Ángeles y Long Beach, esperando la oportunidad de atracar y descargar sus mercancías. Por lo general, solo un puñado de embarcaciones podrían verse obligados a esperar así, o no tendrían que esperar.

Bonilla trabaja para Cub House, una tienda de bicicletas de San Marino, asegurándose de que las bicicletas nuevas estén correctamente ajustadas para sus ciclistas. Sabía que el embotellamiento marítimo era una señal de que Cub House y todas las demás tiendas de bicicletas de Estados Unidos podrían estar esperando mucho tiempo por los productos que tenían la expectativa de vender para los días festivos.

“Estamos tratando de prepararnos ahora mismo para la época navideña”, explicó Bonilla. “Por lo general, durante esa temporada, las bicicletas para niños se venden por sí solas, pero en este momento estamos tratando de averiguar cómo vamos a conseguir que las bicicletas para niños estén disponibles”.

La ruptura de la cadena de suministro mundial ha provocado un atasco en los puertos de Los Ángeles y Long Beach y otros.

Anuncio

Aunque es solo septiembre, esta es la temporada de envío más importante para los productos que se dirigen a los aparadores de compras navideñas de los comerciantes de Estados Unidos: juguetes, artículos electrónicos, artículos deportivos y feos suéteres navideños.

Bicycles are on display at the Cub House bike shop in San Marino
La escasez de suministro ha llevado a la tienda de bicicletas Cub House, en San Marino, a crear su propia marca, llamada Beach Club.
(Myung J. Chun / Los Angeles Times)

Normalmente, la cadena de suministro global del movimiento internacional de mercancías es como un interruptor de luz en una pared: simplemente funciona. Los productos que desean los consumidores están disponibles. Nadie piensa en cómo. Nadie piensa en el interruptor de la luz, hasta que deja de funcionar.

Ahora mismo, la cadena de suministro global no está funcionando. Se ha visto afectada por una serie de factores: la pandemia, el auge de la demanda de los consumidores, las tormentas violentas, la escasez de buques de carga y contenedores, así como la falta de personas dispuestas a conducir camiones o suministrar los estantes en almacenes y tiendas minoristas por los bajos salarios.

Eso ha llevado a una sensación de urgencia inusual para esta época del año. Varios líderes con una amplia gama de experiencia económica tienen un mensaje para los consumidores:

Haga sus compras navideñas ahora mismo. Llegado el momento tradicional de aumento de las compras, cuando el clima se vuelve un poco más frío, puede que sea demasiado tarde porque el inventario de los minoristas será escaso.

Esté preparado para aceptar su segunda o incluso tercera opción. Busque artículos locales o estadounidenses. Elabore sus propios regalos.

Si espera, esté preparado para hacerlo un poco más: Algunos productos originalmente planeados para la temporada navideña probablemente no lleguen hasta el 2022.

“No hay certeza de que, si su hijo o los niños en Estados Unidos están buscando un juguete en particular, estará cerca”, subrayó Ed Desmond, vicepresidente ejecutivo del grupo comercial Toy Assn., en una conferencia de prensa el miércoles, organizada por el Puerto de Los Ángeles. “Lo que podríamos ver es una falta de variedad”.

A man works on a bicycle lifted up on a stand outside a bike shop
El jefe de mecánicos Simon Kovara trabaja en la bicicleta de un cliente en la tienda Cub House, en San Marino
(Myung J. Chun / Los Angeles Times)

Atascados en casa y llenos de pagos de estímulo, los consumidores estadounidenses comenzaron a gastar con entusiasmo el año pasado y no se han detenido. Hubo muchas pesadillas de envíos la temporada pasada y los expertos temen que se repitan este año.

En junio, la Federación Nacional de Minoristas aumentó su apreciación para las ventas minoristas de 2021, pronosticando un crecimiento del 10.5% al 13.5%, a más de 4.44 billones de dólares, en 2021. Eso fue sustancialmente más alto que el crecimiento del 6.5% al 8.2% que el grupo comercial predijo en febrero.

Incluso los puertos de Los Ángeles y Long Beach, que constituyen el complejo portuario más veloz de Estados Unidos, mueven más carga en un mes de lo que muchos puertos manejan durante todo el año, pero no pueden funcionar lo suficientemente rápido. Los puertos vecinos, que el año pasado manejaron casi un tercio de los productos importados de Estados Unidos, están moviendo un número récord de contenedores de carga de acero, la mayoría de China y otros países asiáticos.

“Estamos entrando en plena temporada alta”, señaló Gene Seroka, director ejecutivo del puerto marítimo más grande del país, el Puerto de Los Ángeles. “Cada nodo de esta cadena de suministro está a su máxima capacidad”.

Un récord de 89 barcos de carga estaba anclado o flotando en alta mar el jueves por la tarde, esperando ingresar a los puertos de Los Ángeles y Long Beach para ser descargados, según el Servicio de Tráfico de Buques de Intercambio Marino.

Seroka describió los contenedores de carga amontonados en los muelles por miles, esperando un viaje en la corta línea de ferrocarril dentro de los puertos que lleva las cajas de acero a su próximo viaje por ferrocarril transcontinental. Otros son llevados en camiones a los almacenes antes de dirigirse a los estantes de los minoristas.

Pero los ferrocarriles también están reportando retrasos en los productos y las empresas de camiones explican que no tienen suficientes conductores. Los almacenes y los minoristas también se quejan de que no pueden conseguir suficientes trabajadores.

Algunos artículos tardan más en ingresar a la red de transporte porque la pandemia ha interrumpido las operaciones en algunas fábricas y puertos marítimos asiáticos. En junio, un brote de COVID-19 cerró parte del puerto de Yantian en China, uno de los más activos del mundo. Desde entonces ha vuelto a abrir.

De igual manera, cuando los artículos llegan a los muelles, no hay suficientes buques de carga o contenedores porque las empresas interrumpieron a los barcos el año pasado para ahorrar dinero al comienzo del cierre económico pandémico cuando los consumidores no estaban gastando, agregó Keith Jelinek, director gerente de la consultora global Berkeley Research Group en Emeryville, California.

“Ahora que tenemos mucha demanda, tenemos menos barcos”, indicó.

Eso significa que los precios de envío se han disparado. El precio para mover un contenedor de carga a través del Océano Pacífico es ahora de entre $10,000 y $15,000, frente a $2,700 y $2,900 hace un año, señaló Jelinek.

Esos costos han ayudado a alimentar el incremento de los precios al consumidor.

El Departamento de Trabajo mencionó en agosto que los precios al consumidor subieron un 0.5% de junio a julio, el aumento más pequeño desde febrero. Los precios subieron un 5.4% en comparación con el año anterior.

The Cub House bike shop in San Marino
Los retrasos en los envíos han afectado a muchas empresas en todo el país, incluida la tienda de bicicletas Cub House en San Marino. El taller no puede obtener componentes para ensamblar bicicletas nuevas para su venta.
(Myung J. Chun / Los Angeles Times)

Dado que el movimiento de mercancías se detiene por problemas de barcos, puertos, camiones y trenes, los efectos variarán en todo el país, explicó James Zahn, editor adjunto de Toy Book, una publicación comercial líder para la industria del juguete.

“Esto es algo que no habíamos visto antes en la industria del juguete, y son cortes regionales en artículos específicos”, detalló Zahn. “Algo puede ser abundante en un estado, o incluso en una ciudad; en el siguiente, los estantes están completamente vacíos debido a cómo se filtra dentro de este extraño ciclo de distribución”.

“Como padre con dos niñas pequeñas, sé lo que es perseguir cosas. Si va a Amazon, comenzará a notar que las fechas de entrega son en realidad más lejanas de lo habitual. Así que compre temprano”.

“Tiene que visitar las tiendas de juguetes independientes que cuentan con personal que realmente conoce los juguetes. Si llegamos a un punto en el que algo podría agotarse, esas personas pueden recomendar fácilmente otro gran juguete para los niños”.

En Cub House, la escasez de suministros empujó a los propietarios Sean Talkington y Carla Alcibar a iniciar la marca propia de la tienda, llamada Beach Club. El personal de la tienda ha construido 45 bicicletas utilizando algunos de los últimos envíos de piezas y componentes recibidos antes de la pandemia.

El problema reaparece, sin embargo, cuando se agota su actual suministro.

Si quiere leer este artículo en inglés, haga clic aquí.


Anuncio