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Entretenimiento

Replantean la moda frente a pandemia y el ‘fast fashion’ se apodera del mercado

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Moda o aprovechamiento
(Reforma)

Este periodo tan complejo que se vive a nivel mundial nos ha obligado a quedarnos en casa, y a raíz de ello especialistas estiman que analizamos seis veces más nuestros actos, por lo que no debemos dejar de lado el meditar sobre nuestras rutinas de consumo.

El ‘fast fashion’ se ha apoderado del mercado, y se dice que desde la llegada de Inditex se vive una era de democratización de la industria, pues las propuestas de las casas de lujo ahora tienen una versión más asequible para los consumidores. Pero los riesgos son incontables.

Pasamos de tener dos temporadas que abarcaban Otoño-Invierno y Primavera Verano a un sin fin de colecciones cápsula sumadas a líneas de crucero. Los sueldos y la calidad disminuyeron, y la contaminación ha llegado a su punto crítico. ¡Pareciera que ninguna adquisición es suficiente!

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Moda y su gente
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“La moda es hija de la caducidad, pues su naturalidad y costumbre es la de renovar continuamente al mundo”, dice el poeta Giacomo Leopardi en su libro Diálogos entre la Moda y la Muerte, pero ahora podría ser diferente. Pensar y repensar...

En tiempos cercanos la cultura ‘vintage’ ha cobra relevancia, y se ve a un sin fin de amantes de la moda acudiendo a bazares donde se ofertan prendas de Chanel o Dior finamente curadas que siguen siendo usables y objeto de deseo.

También, la cultura sustentable se hace presente, y en el País han nacido propuestas como Eilean Brand, la cual propone siluetas hechas con procesos en pro del ambiente, éstas incluyen gamas en colores minimalistas como el beige, blanco, gris o negro para obtener el tan deseado ‘armario zen’.

Mientras el padre de su hijo sale en pantalla mostrando los lujos y comodidad de su apartamento, la madre de Matías muestra su corazón con palabras de aliento a los fans
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Pero ahora, las costureras, modelos, stylist y maquillistas, entre otras profesiones, se ven afectados y obligados a examinar los procesos de la moda rápida, en donde una de las conclusiones más recurridas es la exclusión del “más” y una acogida a la excelencia. Factor donde reina el lujo y el ‘made to measure’.

Un ejemplo es Savile Row, una famosa calle de Inglaterra donde la profesión por excelencia es la sastrería, aquí predomina la cultura que gusta de lo duradero, de lo bien hecho y de lo personalizado, aquella que llegó a España con proyectos locales como Seligra, -que ha visto pasar en su taller a tres generaciones de sastres- y que también se ha dado a relucir en México con Morera Grosso, quienes se distinguen por hacer camisas personalizadas para todo una vida.

“Ser sastre en el Siglo 21 es un desafío constante, y haber bebido de la tradición de mi abuelo hasta reconocer el último detalle de lo que forja a un caballero, como él, es un privilegio”, externa Adrian Seligra sobre su selecta profesión y legado, desde su boutique en Valencia, España.

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Y no, no es que se esté peleado con la modernidad, pues a su vez también se les ha visto evolucionar. 50 Años Vistiendo a una Ciudad es el libro digitalizado que cuenta la historia de Adrian y su familia ,y el por qué de la importancia del ‘bespoke’. No olvidemos a casas como Alexander McQueen, en donde a través de Instagram invitan a sus seguidores a participar con bocetos en dinámicas bajo el hashtag #McQueenCreators, dando a conocer a nuevos talentos emergentes.

Ahora, el e-commerce no será suficiente para hacerle frente a la recesión económica que se avecina, pero sí lo será (de nueva cuenta) el pensar, el repensar y el cambiar. Tal como lo ha hecho ya el bloque de belleza que está apostando por productos sin empaque, libres de químicos y sin testeo animal; Lush e Indra Ecosmética por mencionar algunos ejemplos.

“La vestimenta es un producto material tangible, mientras la moda es un producto cultural simbólico, una creencia”, expone Yuniya Kawamura en Fashion-ology, a lo que podemos referir el casi presagio de Gucci y Fendi al ofertar cubrebocas como un ‘statement’ de temporada, antes de que el Covid-19 fuera un tema primordial, donde más allá de ser un accesorio frívolo, este pedazo de tela se podría convertir en un recordatorio de lo vivido, pero más allá de eso, de lo superado y aprendido.


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