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L.A. Affairs: Tuve una cita con mi exnovio muerto

An illustration of a woman looking into the flame of a candle and seeing her late boyfriend.
“Quiere que sepas que te ama”, dijo la médium.
(Franziska Barczyk / For The Times)

Déjenme explicarles: cuando mi ex murió en 2019, no sentí nada al principio. Habíamos salido muchos, muchos años antes, y aunque nos amábamos, teníamos bastantes problemas sin resolver. Cuando rompimos, lo archivé en una cápsula del tiempo con forma de corazón, para que nunca más se volviera a abrir. Además, no tenía tiempo para guardar el luto, ya que estaba trabajando en el rodaje de una película.

Así que imagínense mi sorpresa cuando, más de un año después de su muerte, encontré algunas de sus canciones en Internet, canciones que había escrito sobre mí. Me abrieron el corazón como si se tratara de un arco iris que sangra todos los colores del dolor retardado.

Las canciones me llevaron a una época caótica y apasionada en la que vivíamos como jóvenes artistas en apuros en su caja de zapatos de Silver Lake. El torrente de emociones que sentía era tan intenso que un amigo me sugirió algo que nunca había hecho antes: intentar conectar con él a través de una médium.

Mi sesión con la médium comenzó en Instagram Live, con la médium ofreciendo un descargo de responsabilidad de que: “Es posible que el difunto con el que desea comunicarse no se presente, así que esté abierto a quien lo haga”.

Empecé a preocuparme de que mi ex no se presentara a nuestra cita de otro mundo y medio bromeé: “¿Voy a ser ignorada por un fantasma?”.

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Pero no fue motivo de risa cuando la médium comenzó a decirme cosas sobre mi ex que ella no podía saber.

“Hay alguien aquí que es delgado y tiene el cabello oscuro. Está tocando la guitarra en el suelo y cantando un poema para ti. Vivieron juntos”.

Tuve escalofríos al sentir que mi ex se materializaba como un negativo de película que se enfocaba.

“Tienes sus cenizas, sus restos”. Pero espera... no, no las tengo. Supongo que su familia tiene sus cenizas. ¿Podría haberse referido a las letras que son pedazos de su alma? Sí tengo esos restos de él.

“Sí”, estuve de acuerdo.

“Percibiste su olor”.

“Sí”, dije, “¿es una loción de ultratumba? ¿Un afrodisíaco de ultratumba?” (El humor es mi mecanismo de supervivencia).

“Quiere que sepas que te ama”, indicó la médium.

Surgieron recuerdos color de rosa, tales como bailar toda la noche en Sunset Junction Street Fair, un amanecer anaranjado cuando se ocupó de la muerte inesperada de mi gato por mí y el curry de coco amarillo en nuestra cafetería india favorita.

“Está obsesionado contigo”.

Me sentí enojada, confundida. ¿Por qué no me dijo nada de eso mientras estaba vivo? ¿Cómo se supone que voy a reavivar un romance con un espíritu? (Me vino a la mente una premisa para un programa de televisión: “Ella encontró el amor de su vida. Solo hay un problema: es un fantasma”). Además, ¿por qué ahora? Supuse que los fantasmas operan de acuerdo a la dimensión en la que se encuentran y no tienen límites.

“Desea haberte dicho más antes. Quiere darte las gracias por cuidar de él”.

Recordé la cantidad de energía que invertí en el éxito de su banda para que pudiera permitirse llevarnos a un viaje largamente soñado a Hawái y luego establecerse en un estilo de vida estable. (Todavía no sabía que quería estar en los escenarios, haciendo sentir cosas a la gente con la comedia y viajando a lugares emocionantes por trabajo).

Surgieron recuerdos no tan lindos del año siguiente, cuando Sunset Junction parecía un oscuro carnaval de caos.

La noche en que me dijo: “Tenemos que hablar cuando lleguemos a casa”, y me sentí verde de náuseas, de pavor, de envidia y de sospechas sobre sus disimuladas escapadas sexuales. Fue entonces cuando me confesó que, aunque por fin se había puesto sobrio, su anterior adicción a las drogas le había provocado diversas complicaciones de salud. Me reveló que sabía que no viviría tanto como yo y que quería evitarme ese dolor. Sostuvo que debíamos romper. El desconcierto se apoderó de mí.

A lo largo de los años, intercambiamos lugares: el artista al que admiraba sentó la cabeza, mientras que yo convertí mis lágrimas en chistes sobre relaciones que me llevaron por todo el mundo como comediante, actuando en Hawái varias veces. Todavía no sabía que mi objetivo subconsciente era no comprometerme y evitar volver a ser vulnerable.

“Quiere que sepas que está muy orgulloso de ti”, indicó
la médium. “Lo ayudaste a sanar”.

“¿Cuál es la gran lección?” Pregunté, todavía aturdida.

“La gran lección es que el amor es eterno”.

Después sentí que tenía algunas respuestas, pero también tenía varias preguntas.

Ahora que mi corazón había sido abierto por una persona con la que no tenía forma de estar, ¿cómo se suponía que iba a tratar de superar esto durante una pandemia? Me sentía retroactivamente obsesionada y atormentada por mi ex, quien, ciertamente, parecía mucho más presente como un fantasma que cuando salíamos juntos.

Se me ocurrió que tal vez alguien debería crear un programa de citas o una aplicación de encuentros a través de un médium: ¿Médium Casamentera?, para ayudar a la gente a hacer las paces con su pasado a fin de estar presentes en su futuro. (Ya sabes, porque si sigues atascado en el pasado, entonces realmente vives en una casa embrujada). O, ya que mis ex se han convertido a menudo en mis musas y viceversa, una aplicación de citas “musa” para aquellos que buscan inmortalizar su conexión amorosa en el arte ... una aplicación que es como un Meet Cute, pero en lugar de eso se llama Meet Muse.

Estaba claro que tenía que seguir explorando. Encontré un terapeuta que se reunió conmigo en Zoom y reprocesamos la relación.

Aquí vi la imagen completa: la de un amor fundamental y profundo que no debía ser más de lo que era. Quería rescatarlo así como ser rescatada, y en cambio él fue eliminado para que yo pudiera rescatarme a mí misma. Le perdoné a él y a mí misma cualquier daño causado a sabiendas o sin saberlo y sentí que por fin podía quitarme mi chaleco protector a prueba de amor.

Me sentí transformada por el regalo del dolor.

Para nuestra segunda cita, voy a pedirle a mi ex que me acompañe a una terapia de pareja.

La autora es actriz y comediante con sede en Los Ángeles y creadora del podcast “Let’s Process This With Melinda Hill” y del nuevo especial de comedia “Inappropriate”. Está en Instagram @realmelindahill.

L.A. Affairs narra la búsqueda del amor romántico en todas sus gloriosas expresiones en el área de Los Ángeles, y queremos escuchar su verdadera historia. Pagamos $300 por un ensayo publicado. Envíe un correo electrónico a LAAffairs@latimes.com. Puede encontrar las pautas de envío aquí. Puede encontrar columnas anteriores aquí.

Si quiere leer este artículo en inglés, haga clic aquí


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