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Manuel Delaflor: No hay separación entre materia y Dios

Manuel Delaflor.
(Manuel Delaflor.)
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Como filósofo, Manuel Delaflor pasó seis años trabajando con Jacobo Grinberg, el famoso y controvertido investigador mexicano; investigando los correlatos electrofisiológicos de la conciencia.

También fue miembro del Instituto de Investigaciones Filosóficas y del Grupo de Ciencias Cognitivas de la misma Universidad, donde pulió lo que más tarde se convertiría en su visión personal sobre la filosofía y la ciencia. Actualmente es director del Instituto Nacional para el Estudio de la Conciencia en México, y está preparando un libro sobre el tema de esta entrevista Model Dependent Ontology.

¿Cuáles son las diferentes corrientes filosóficas que han formulado sus propios conceptos hasta llegar a lo que propones con la Ontología Dependiente del Modelo?

Innumerables. La búsqueda filosófica de toda cultura humana ha pasado por una infinidad de caminos, diferentes formas de ver el mundo, de interpretarlo, de navegarlo. Y hay otro punto que muchas veces es ignorado cuando hablamos de estos temas, y es que también han habido innumerables cambios en cuanto a lo que la gente asume que “debe de ser” dicho mundo.

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Esto es así porque, sin siquiera pensarlo, se asume que todos vemos (y siempre hemos visto) el “mismo” mundo, sin darnos cuenta de que esto no es más que una mera suposición. El mundo que veía una cultura nómada primitiva no era el mismo que veía otra cultura que tuviera una agricultura muy desarrollada, y ninguno de éstos es el mismo que ve ningún grupo humano actual. Sus formas de ver el mundo eran diferentes, y esto implica que el mundo que veían era también diferente. Esto es debido a que lo que vemos está dictado (en parte) por lo que esperamos encontrar. Como dice un un dicho popular: “Si todo lo que tienes es un martillo todo te parecerá un clavo”.

Y aquí es en donde entra la Ontología Dependiente del Modelo (MDO por sus siglas en Inglés), que es un desarrollo epistemológico que sirve de marco a toda filosofía existente, tanto pasada, como presente e incluso futura. La idea básica es que toda filosofía, toda ideología (política, económica, científica, religiosa) puede verse como un sistema de creencias que toma como dados algunos supuestos básicos. Tenemos así que, por ejemplo, para el fisicalismo el supuesto básico es la “materia” es la base del universo, y una vez que esto se da por dado, se desprenden de dicha suposición una serie de postulados de cómo podría interactuar dicha entidad consigo misma para intentar así explicar el mundo que vemos.

De esta manera, para MDO, toda explicación, toda descripción del mundo es ficticia. No porque no funcione, algunas funcionan admirablemente bien, sino porque los supuestos básicos que se asumen “reales” son solamente parte operativa del modelo que usamos para conseguir metas específicas, no parte del mundo. Por ejemplo, si lanzamos un cohete al espacio, hay una serie de fórmulas que tienen variables como “masa”, “velocidad”, “aceleración”, pero ninguna de éstas es una “entidad real en el mundo”, son abstracciones funcionales, creadas por nosotros en aras de poder conseguir un resultado concreto.

Este simple punto, por supuesto, cambia por completo el paradigma que se ha venido utilizando durante milenios, y evidentemente requiere una fuerte justificación. Es por esto que voy a presentar todas estas ideas en un libro, en donde desglosaré lo que estoy esbozando aquí mucho más a detalle, para que pueda verse la necesidad de dejar en el pasado otras posiciones epistémicas.

¿En qué ayuda al ser humano la Ontología Dependiente del Modelo?

Buena pregunta. Bueno primero que nada, esta es la primera vez que esta idea aparece en nuestra cultura. Se puede decir que es una evolución de sistemas de pensamiento como el pirronismo, el pragmatismo, o el instrumentalismo, y que tiene también influencia de sistemas de pensamiento orientales como el Taoísmo o el Advaita Vedanta. Al mismo tiempo, es un método que nos ayuda a dejar atrás las ideas del posmodernismo (que están tan de moda), y que tienden a ser contraproducentes al introducir su relativismo que solo confunde más a la gente.

La idea básica es dejar atrás TODO preconcebido, toda “certeza”, todo “conocimiento” y que podamos así ver el mundo sin interpretación. Contrario al posmodernismo, para MDO eso de que “todas las opiniones son igualmente válidas” o que vivimos en la era de la “post verdad” es un absurdo.

El día en que entendemos que toda creencia es simplemente operativamente útil dentro de un área muy concreta, y que no puede ser tomada como una “verdad” de manera objetiva para todos en cualquier parte, en ese instante nos liberamos de tener que juzgar a los demás, o pretender que se ajusten a lo que nosotros decimos sobre un tema u otro en particular. En ese instante también dejamos de ver al universo como algo “conocido” y nos liberamos de tener que defender ideas por encima de los datos.

Y quiero insistir otra vez en este punto, esto NO significa, de NINGUNA manera, que entonces “todo es relativo”, como pretende el posmodermismo. Lo que significa es que los modelos que tenemos sobre el mundo son contextuales, y que es importante entender que sólo aplican en su respectivo contexto. En otras palabras, para los que piensan que “la verdad” es algo relativo y que todas las “verdades” son igualmente válidas. Una vez que dejamos atrás la idea misma de que TIENE QUE HABER algo así como “la verdad”, podemos ver que los modelos se contrastan contra su utilidad, no contra un supuesto abstracto y arbitrario.

¿Ninguna creencia es verdadera?

Esta es una pregunta muy profunda. Explicar esto en pocas palabras es complicado. Para MDO el concepto de “verdad” es solamente un remanente de filosofías ancestrales. En pocas palabras, un mito. Ahora, hay que entender a qué me refiero con la palabra “verdad”. Primero, hay dos acepciones genéricas para la misma. Una es por ejemplo cuando emitimos una serie de enunciados y estos son lógicamente coherentes entre sí, en estos casos, la “verdad” es una entidad lógica, y es útil. Pero hay otra acepción de la palabra “verdad” que es la de la “realidad en el mundo”, y este es el que es obsoleto, me explico.

“Sócrates es un hombre” es un enunciado correcto si el nombre “Sócrates” está asignado a un ser humano. Esto es una “verdad” lógica, que si se ve a detalle no es más que una expresión tautológica. Te pongo otro ejemplo: “1 + 1 = 2”, esta es otra “verdad” lógica (o matemática) que es correcta, pero que es al final una simple tautología. Esto es que lo que está a la izquierda y a la derecha del símbolo “=” es equivalente. Así que no hay un conocimiento que se desprenda de este tipo de “verdades”.

Para propósitos de MDO, todos los usos de la palabra “verdad” en lógica pueden ser simplemente substituidos por “correcto”, esto es que hay razonamientos correctos, o que hay enunciados correctos (en un contexto lógico). El contrario es un enunciado incorrecto. Y ahí acaba la cosa. Todo uso de “verdadero” y “falso” puede ser cambiado por enunciados correctos o incorrectos (según sea el caso, y simplemente siguiendo las reglas de la lógica, con independencia de cualquier mundo).

En cuanto al segundo tipo de uso, el de las “verdades ontológicas” es el que, siguiendo las ideas detrás de MDO, puede abandonarse. Por ejemplo enunciados como “la tierra es plana” o, “la tierra es redonda” son enunciados ontológicos, esto es que pretenden expresar una “verdad” sobre el “mundo real”, y que esta “verdad” es independiente de seres pensantes que puedan concebirla.

Así, la gente emite opiniones sobre el mundo, que considera correctas, y que asume (sin más) que son “verdad”. Ahí, “afuera”. ¿Y cuál es el mecanismo de verificación que utilizan? Hay básicamente dos, que se complementan y se auto refuerzan todo el tiempo. El primero es simplemente confiar en lo que alguien en alguna posición de autoridad les dice. Por ejemplo, alguien que tiene un canal de vídeo en una red social (que, por increíble que parezca, es tomado por sí mismo como una autoridad válida para muchas personas). El segundo es recurrir al sentido común, que está soportado por las experiencias de cada individuo en relación a su nivel de educación (lo que implica que algunos “sentidos comunes” tienen muchísimo más sentido que otros).

Así, lo que dicen los terraplanistas suena “lógico” si tenemos un nivel de educación de escuela primaria, y si recurrimos solo a nuestros sentidos para explorar el mundo. Y cuando alguien en una red social afirma lo mismo, algunas personas sienten que eso “comprueba” lo que ellos creen (en vez de notar que simplemente comparten los mismos prejuicios).

Sin embargo, a la luz de MDO, es importante dejar en claro que solamente los hechos (tomados como observaciones) en conjunto con el modelo descriptivo que contemple la mayor cantidad de éstos, son los que deben de ayudarnos a evaluar nuestras creencias, no lo que diga ninguna figura de autoridad. No lo que personalmente podemos creer en base a nuestra limitada experiencia personal y educación.

Así, el modelo más completo (y por lo tanto preferible) es aquél que contemple la mayor cantidad de observaciones al respecto del tema concreto al que nos referimos. Volviendo a los terraplanistas, su ideología es congruente con un número muy limitado de observaciones, pero falla contundentemente cuando incluimos observaciones más detalladas desde un punto de vista más amplio. De esta manera, podemos descartar el terraplanismo como una idea fallida (y sin tener que invocar a ninguna clase de “verdad” para intentar justificar la aseveración).

¿Cuál es el llamado problema duro y cómo se relaciona con los conceptos de “materia” y “espíritu”?

En general se conoce así al argumento que dice que lo que conocemos como “la mente” no es explicable desde el universo conceptualizado a través de “la materia”. Así, no se ha encontrado una teoría plausible que explique las vivencias que tenemos todos los días (lo rojo de lo rojo, lo picante de lo picante). Podemos poner esto en términos más sencillos de entender. No se ha podido “fabricar” una conciencia usando ningún recurso de tipo material. Mientras que sí es posible fabricar por ejemplo impulsos eléctricos utilizando métodos químicos o mecánicos. Y hay por supuesto muchos ejemplos similares.

Para MDO, este problema es inexistente. Está basado en un supuesto (el mundo es material) y desaparece si dejamos de suponer esto y simplemente observamos el mundo sin interpretación. Desde ahí, es claro que lo que falta es una teoría que esté basada en supuestos ontológicos distintos, para que podamos empezar a comprender lo que denominamos como “conciencia”.

¿Cómo asumen algunas filosofías el hecho de que la “materia” fue creada por un Dios?

Bueno, en un sentido estricto, la filosofía solamente está interesada en entender la viabilidad de los argumentos en pro o en contra de que haya entidades como “la materia” o como “Dios”. Así, hay modelos que pretenden explicar la “materia” en base a “Dios”, y también hay otros modelos que dicen que “Dios” es producto de la “mente” de criaturas hechas de “materia”. Ambas teorías o postulados pueden estudiarse desde MDO. Personalmente, prefiero las versiones de antiguas filosofías orientales al respecto. Para estas, no hay separación entre “materia” y “Dios”. Todo es uno, y la aparente diversidad es producto de un malentendido. Así, nuestra identidad última es el universo mismo, o Dios mismo, dependiendo de cómo queremos definirla.

¿Entonces, cuál es la verdad última?

Esta es, quizás, la pregunta más importante de todas. Y contrario a lo que la humanidad ha pensado o concebido durante miles de años, yo declaro que esa meta, esa pregunta, es absurda. Como ya indiqué, no existe nada así como “la verdad”. Es un mito que ha dañado enormemente al género humano. Incontables guerras y matanzas se han realizado en nombre de dicha idea.

Lo que sí tenemos son modelos/mapas/hipótesis que nos son relativamente funcionales, y que nos ayudan a lograr metas específicas. Y para eso son diseñados, para solucionar problemas, para ayudarnos a navegar entre las posibilidades de la vida, NO para ayudarnos a revelar ninguna “verdad última” del Universo. Lo que nos brindan son esquemas de pensamiento que son (contextualmente) útiles para lograr metas concretas. Y esto obvio aplica también para la religión, o la política, o la economía. Todos estos son sistemas de pensamiento que nos ofrecen una utilidad específica para ayudarnos a tomar decisiones o lograr metas específicas. No herramientas para acceder ningún tipo de “verdad”.

¿Cómo funcionan las predicciones?

En general, hay dos tipos de cosas que se suelen considerar predicciones. Por un lado, tenemos adivinanzas, basadas en alguna creencia de tipo metafísico, como por ejemplo la Astrología. Luego tenemos las predicciones de carácter científico. Aquí, se formula una hipótesis, luego una ecuación que exprese algunas variables en forma cuantificada, y finalmente se predice una observación concreta. Y las predicciones científicas en ciertos campos son básicamente perfectas, por ejemplo, todo lo que hacemos con computadoras es posible gracias a que se conoce con mucha precisión el resultado de las predicciones de lo que hará un conjunto de electrones en un momento dado.

En otros campos las predicciones no son tan exactas, así que por ejemplo en sociología o en economía las predicciones tienden a ser más bien proyecciones vagas que pueden tener un cierto grado de congruencia con observaciones específicas, pero su uso es más bien esquemático y es medido en probabilidades, en el mejor de los casos.

Y si hablamos de las predicciones de tipo adivinanzas, como se hacen en astrología, tenemos que algunas veces sentimos que funcionan pues reflejan algo de nosotros que queremos ver. Así, no estoy diciendo que la Astrología sea inútil porque sus predicciones no son precisas. Lo que si digo es que no son de carácter científico, y que por lo tanto su utilidad es más bien subjetiva y a nivel emocional. Así que criticar a la Astrología por no ser científica es también un absurdo.

¿En qué radica la pertinencia y la fuerza de un modelo epistemológico?

Buena pregunta. La epistemología es una disciplina que estudia la posibilidad de generar lo que llamamos “conocimiento” y el cómo puede este gestarse. Toda creencia humana, en cualquier ámbito (político, religioso, científico, social) está basada en una serie de supuestos sobre el qué constituye “conocimiento” y qué cosa puede considerarse como falsa o una creencia sin fundamento. Y la tarea de la epistemología es revisar los fundamentos que nos permiten expresar en qué consiste dicha validez.

¿Cómo es que la teoría cuántica y la relatividad general, no pueden explicar el 95% del Universo conocido?

Esta es una pregunta importante. Algunos conspiranoides quieren agarrarse de ahí para decir que entonces “la ciencia no sabe más de lo que sabe nadie y todo es una opinión”, pero esto es solo muestra de una ignorancia fenomenal. Primero que nada, la ciencia es un conjunto de herramientas que nos permiten contestar preguntas de carácter empírico. No es un cuerpo de creencias. Segundo, tanto la Mecánica Cuántica como la Teoría General de la Relatividad son extraordinariamente exitosas en sus respectivos campos de acción. Lo que sucede es que, como toda teoría, si queremos extrapolar sus predicciones más allá de los datos que se tomaron como muestra cuando estaban siendo elaboradas, nos encontramos con que las predicciones ya no aplican.

Así, por ejemplo, la teoría de la gravitación basada en la teoría General de la Relatividad de Einstein funciona increíblemente bien a nivel del sistema solar, en donde podemos hacer predicciones con una certeza básicamente absoluta. Pero si seguimos usando las mismas reglas a nivel de la galaxia los números empiezan a fallar. Es así que se requiere de “materia oscura” (esto es indetectable) para que la galaxia se comporte de la manera que lo hace, y la ciencia actual no puede explicar en dónde está esta materia faltante.

Y a niveles más grandes, en el comportamiento de galaxias se ha detectado también que se ve una aceleración que vemos no corresponde a lo que la teoría dice que deberíamos ver, así, se ha esbozado que requerimos una “fuerza oscura” (esto es indetectable) para explicar las velocidades que vemos (ya que aparentemente el universo está acelerando y esto no es posible usando la concepción de gravedad que tenemos).

Por supuesto, desde el punto de vista de MDO no hay problema alguno, no hay una “crisis” en la física moderna. Lo que sucede es simplemente que estamos tocando los límites de los modelos que utilizamos para referirnos a las observaciones. Y así, lo que tenemos que buscar es simplemente un modelo que abarque un mayor número de observaciones. Dicho modelo, al momento de escribir éstas líneas, todavía no existe.

¿Es la teoría cuántica una mentira?

En lo absoluto. Como toda teoría científica, es una teoría que tiene un rango limitado de acción. Y como toda teoría científica, es EXTRAORDINARIAMENTE exitosa y precisa en sus predicciones. Esto hace que sea una teoría muy sólida y un logro fastuoso de la inteligencia humana.

Como nota al calce, aprovecho para mencionar que mucha gente piensa que las teorías son como opiniones, y que por lo tanto, ellos son también capaces de ejercer su opinión y que es “tan válida” como una teoría científica. Esto es un sinsentido de proporciones épicas. Con la teoría cuántica tenemos cosas como computadoras y satélites que nos permiten usar la tecnología GPS para planear nuestras rutas.

Con las opiniones del conspiranoide que escribe desde su recámara y ha “investigado” viendo videos de dudosa procedencia en redes sociales, no se puede hacer absolutamente nada. Su opinión así es inútil e irrelevante. Y por lo tanto no tiene la menor importancia. Esto hay que decirlo con claridad.

Ahora, volviendo a la Mecánica Cuántica, ya mencioné que sus resultados son asombrosamente exactos, lo que no he dicho es que también es una teoría que requiere que haya incertidumbre en el estado preciso de algunas de sus variables, de ahí que sea una teoría tan controvertida, y también de ahí que realistas como Einstein hayan querido buscar una teoría que se ajustara más a las ideas realistas. Pero pues esto no tiene sentido. Lo que Einstein no podía creer es que una teoría pudiera ser sólida sin referirse “al mundo real”, sin notar que esta entidad “el mundo real” NO ES NI TIENE POR QUÉ SER LO QUE EL REALISTA INSISTE EN CREER.

De acuerdo a MDO, “el mundo” no tiene porqué ser ni esto ni lo otro. No va por ahí, lo único que requerimos son teorías útiles, y podemos usarlas mientras nos sigan aportando una utilidad, y son y serán descartadas en el instante en que otra teoría nos provea de mayor utilidad.

La base del poema “¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán!”, de Walt Whitman es que la realidad se puede ver desde distintos puntos de vista; de qué manera invitarías a la gente a forjar sus propias ideas a partir del pensamiento crítico y la libre elección?

Un poema increíble, me recuerda siempre la película de La Sociedad de los Poetas Muertos (1989), y agradezco la oportunidad que me das para contestarla. Primero que nada, hay que aclarar que hay una gran cantidad de gente que ahora se cree eso de que ejercer “el pensamiento crítico” es simplemente dudar de lo que alguien dice y abrazar una opinión contraria. Nada puede estar más errado que esto.

Un pensador crítico se conoce como alguien que cuenta con las herramientas epistémicas necesarias para poder ver atrás de las opiniones/creencias/ideas que se tengan sobre cualquier tema y por cualquier cultura en particular. No se trata, por tanto, de buscar opiniones que coincidan con lo que “intuitivamente” alguien crea o quiera creer. Tampoco se trata de ver vídeos en alguna plataforma en línea y creer que eso es “hacer una investigación”, ya que esta práctica es sólo la búsqueda de gente que tenga los mismos prejuicios.

De lo que sí se trata es de educarse uno mismo, ya sea en algún curso universitario o acercándose a gente que es experta en el tema que les interesa y aprenda todo lo que pueda al respecto de ellos. Por ejemplo. Si alguien dice que “la tierra es plana” y que eso lo afirma porque como “pensador crítico” duda de “la versión oficial” (que ya de entrada es un sinsentido garrafal) y ya hizo “su propia investigación” (que como decía yo, consistió en ver videos que les dicen que ellos están en lo correcto y esgrimen algunas ideas de nivel de escuela primaria como argumentos para “comprobar” lo que están queriendo creer), podemos ver como hay un problema enorme en sus afirmaciones.

¿Por qué quedarse con lo que uno encuentra en vídeos de gente que insiste en pensar lo mismo? ¿Por qué no ir más allá y buscar los argumentos históricos? ¿Por qué no ver lo que se decía en otras culturas? ¿Por qué no buscar las contradicciones del supuesto de que la tierra es plana y solamente buscar “confirmaciones”¿Por qué no preguntarle a algún astrónomo sobre el cómo puede calcularse la curvatura de la tierra utilizando herramientas comunes? ¿Por qué enfocarse en mitos (una “élite” tratando de “ocultar” una “verdad”) en vez de enfocarse en las ideas y en maneras de comprobarlas empíricamente?

Es un tema complejo, y tristemente la gente tiene mucha necesidad emocional de creer, así que prefieren quedarse con sus creencias que ir más allá de las mismas y crecer ellos mismos como personas. Esto es por supuesto muy triste, y en parte las redes sociales son responsables del problema ya que les conviene perpetuar mitos y pseudo información porque eso les genera a ellos más vistas, y por ende más dinero.

Así que, en resumen, pensar crítico requiere que tengamos la capacidad para, primero que nada, 1) DUDAR de nuestras propias conclusiones. 2) La habilidad de entender cuáles son las diferentes posturas conocidas al respecto del tema que nos ocupa. 3) Los conocimientos necesarios para poder ser capaz de entender y manipular los datos conocidos, utilizando matemáticas o estadísticas, para así poder llegar a una conclusión lógica independiente. 4) Deshacernos del QUERER CREER. Todos tenemos teorías o ideas preferidas, y lo más difícil para un pensador crítico (y muchos científicos) es deshacerse de ellas y abrazar un punto de vista más amplio.

Todo esto por supuesto pone al pensador crítico en franco contraste a lo que hace casi todo el mundo, incluso esos que ya se creen “despiertos”, porque “ya investigaron”, que es simplemente tener a una opinión basada en miedos y prejuicios. Misma que mantienen solo porque les da un cierto confort emocional.

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