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Vida y Estilo

En el cuidado de la salud, lo importante no es cuánto, sino cómo se gasta

medicina

Un nuevo estudio detallado examina por qué los EE.UU. gastan mucho más en atención médica que otros países ricos, aunque la salud de los estadounidenses es notablemente peor (Getty Images).

(Getty Images)

No es ningún secreto que los Estados Unidos gastan mucho más en atención médica que otras naciones ricas del mundo; sin embargo, en general el país obtiene mucho menos por su dinero.

En muchos sentidos, los estadounidenses tienen un peor estado de salud que sus pares mundiales. La mortalidad infantil aquí (5.8 fallecimientos por cada 1,000 nacidos vivos) está muy por encima del promedio de un grupo de 11 países ricos que incluye a los EE.UU. (3.6 muertes por cada 1,000 nacidos vivos). Más del 70% de los estadounidenses tienen sobrepeso o son obesos; entre los 11 países, el promedio es del 56%. Y la esperanza de vida, de 78.8 años, es la más baja de cualquiera de esos 11 países, cuyo promedio combinado es de 81.7 años.

¿Cómo puede ocurrir esto, cuando los Estados Unidos gastan el 17.8% de su PIB en salud, casi un 55% más que el grupo en total?

Los datos recientemente disponibles, provistos por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y el Commonwealth Fund, ayudan a responder esta pregunta perenne.

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Investigadores de la Universidad de Harvard y la Escuela de Economía y Ciencias Políticas de Londres analizaron los datos para ver si las percepciones comunes sobre el sistema de salud de los EE.UU. eran ciertas.

Así, se enfocaron en cuán bien cuadra la nación en comparación de otros 10 países con altos ingresos, altos gastos en salud y “poblaciones con características demográficas similares, que tienen una parecida carga de enfermedad”, explicaron. Las naciones del grupo fueron Australia, Canadá, Dinamarca, Francia, Alemania, Japón, los Países Bajos, Suecia, Suiza y el Reino Unido.

Los resultados del análisis se publicaron este martes en el Journal of the American Medical Association.

A continuación, una revisión de ciertas creencias populares que parecen ser verdaderas, pero que no son compatibles con los datos.

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Los estadounidenses gastan más en atención médica porque usan más servicios de salud.

Falso

Los estadounidenses clasificaron al frente o en los primeros puestos en varias categorías de cuidados de salud. Por ejemplo, se ubicaron primero en cirugías de injerto de bypass coronario (79 por cada 100,000 personas, el promedio de todos los países fue de 54 por 100,000) y reemplazos totales de rodilla (226 por cada 100,000 personas, la media general fue de 163 por 100,000). También obtuvieron más escáneres por TC (245 por cada 1,000 personas, el promedio fue de 151 por cada 1,000) y la segunda mayoría en cuanto a resonancias magnéticas (118 por cada 1,000 personas, la media general fue de 82 por cada 1,000).

Sin embargo, el uso general de la asistencia sanitaria fue “relativamente similar al de otras naciones de altos ingresos”, hallaron los investigadores. Incluso en las áreas donde los EE.UU. se ubicaron en la cima o cerca de ella, “esta utilización no pareció explicar una gran parte de los mayores gastos en el país”.

Los estadounidenses gastan más en atención médica porque no invierten lo suficiente en programas sociales.

Falso

Entre los 11 países, el gasto público en salud ascendió al 8,3% del PIB, y los Estados Unidos se ubicaron justo por debajo de ese promedio. El Reino Unido, Suiza, Canadá y Australia gastaron aún menos.

La diferencia fue que el gasto público constituyó la mayor parte del gasto en salud en los otros 10 países, pero menos de la mitad del gasto total aquí. En otras palabras, los Estados Unidos fueron el único país donde el sector privado superó al público.

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Incluso cuando los investigadores observaron otras formas de gasto público que podrían tener efectos secundarios sobre la salud -incluida la educación, los beneficios por desempleo y las pensiones para las personas mayores-, los Estados Unidos se ubicaron abajo, pero no por mucho.

Los estadounidenses gastan más en atención médica porque tienen demasiados especialistas costosos y no suficientes médicos de atención primaria.

Falso

Los especialistas en atención primaria constituyeron el 43% de la fuerza laboral de médicos en los EE.UU., igual que el promedio de los 11 países.

No hay señales de un exceso de médicos en los EE.UU. Los investigadores contaron 2,6 doctores por cada 1,000 personas aquí, en comparación con 3,3 por cada 1,000 personas en los 11 países en general.

La diferencia fue que a los médicos estadounidenses se les pagó mucho más que a sus contrapartes internacionales.

Por ejemplo, un clínico o ‘generalista’, que ganó $86,607 en Suecia o $108,564 en Australia, percibió $218,173 en los Estados Unidos (el salario promedio para doctores clínicos en los 11 países fue de $133,723).

Del mismo modo, un “especialista” con ingresos de $140,505 en Dinamarca, o $153,180 en Francia, percibió $316,000 aquí (el salario promedio para los especialistas en los 11 países fue de $182,657).

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A los enfermeros también se les pagó más en los EE.UU. ($74,160) que en los países en su conjunto ($51,795).

Los investigadores observaron que la proporción de enfermeros (con salarios más económicos) a médicos (más caros) era más alta en los otros 10 países que en los EE.UU.

Los estadounidenses gastan demasiado en atención médica porque el sistema de ‘tarifa por servicio’ alienta a los médicos a solicitar demasiadas pruebas, procedimientos y chequeos.

Falso

Los investigadores remarcaron que los datos de la OCDE y del Commonwealth Fund no respaldan esto. Tampoco apoyan la idea de que la medicina defensiva -es decir, la solicitud de servicios médicamente innecesarios para protegerse contra futuros pleitos- haya colaborado sustancialmente con las facturas sanitarias generales del país.

Los estadounidenses gastan demasiado en atención médica porque los medicamentos recetados son más caros en el país.

Verdadero

Y la comparación ni siquiera es cercana. En general, “el gasto de los EE.UU. en productos farmacéuticos casi duplicó el del resto de los países”, escribieron los autores del estudio.

Para ello consideraron cuatro medicamentos que se usan para tratar afecciones comunes: Crestor (que reduce el colesterol), Lantus (una forma sintética de insulina), Advair (que puede prevenir un ataque de asma o un brote de enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y Humira ( que trata la artritis reumatoide, la psoriasis en placa y otras enfermedades autoinmunes). Los cuatro resultaron más caros en los EE.UU. que en cualquier otro lugar. En tres casos, el precio estadounidense fue más del doble que el siguiente costo más elevado.

Los estadounidenses compran la mayor cantidad de medicamentos genéricos: representan el 84% de todos los utilizados en el país. Sin embargo, los remedios de marca suman más del 70% de la factura total de medicamentos de la nación.

Los altos precios “son considerados críticos para la innovación”, señalaron los autores. “Pero no está claro si la innovación justifica altos niveles de gasto”.

Los estadounidenses gastan demasiado en atención médica porque los costos administrativos son muy elevados.

Verdadero

Los costos de “planificar, regular y administrar los sistemas y servicios de salud” consumieron un 8% del gasto total en salud en los EE.UU. En aras de la comparación, el promedio de los 11 países fue del 3%.

Ello podría estar relacionado con nuestro exclusivo sistema de seguro de salud, que depende de que las personas estén aseguradas a través de sus empleadores o compren pólizas individuales para ellos y sus familias. En general, el 55% de los estadounidenses tenía un seguro privado como póliza  principal. Alemania ocupó un segundo puesto distante, con el 11%. En todos los demás sitios del estudio, el número fue 0% o la pregunta sobre el seguro privado versus público se consideró “no aplicable”.

Los Estados Unidos también fueron los únicos en tener un sistema de inscripción voluntaria: en todos los demás países, la inscripción en un plan de salud era “obligatoria” o “automática”. Como resultado, el porcentaje de personas con seguro de salud en ellos oscilaba entre el 99,8% y el 100%. En los EE.UU. es del 90%.

Los estadounidenses gastan demasiado en atención médica porque esta es simplemente más costosa.

Verdadero

No se trata de una conclusión muy satisfactoria, y hubo grandes lagunas en los datos que impidieron a los autores ser más específicos, tal como hubieran deseado. Pero si los estadounidenses no utilizan más servicios de salud que sus contrapartes, deben estar pagando más por aquello que sí emplean.

Los datos de precios directos solo estuvieron disponibles para ciertos procedimientos, y sugieren que esa lógica es correcta.

Según la Federación Internacional de Planes de Salud, el costo promedio de una cirugía de bypass coronario en 2013 fue de $75,345 en los Estados Unidos, pero solo de $36,509 en Suiza y $15,742 en los Países Bajos. Del mismo modo, una tomografía computarizada cuesta $896 en los EE.UU., en comparación con $500 en Australia y $97 en Canadá.

Los estadounidenses podrían alinear sus gastos con los otros países reduciendo el derroche en el uso de la atención médica.

Falso

“Es poco probable que las iniciativas dirigidas a la utilización por sí solas reduzcan la brecha en el gasto entre los Estados Unidos y otros países de altos ingresos”, concluyeron los autores. En cambio, “es posible que se necesite un esfuerzo más concertado para reducir los precios y los costos administrativos”.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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