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Ante la amenaza de Omicrón, los CDC dicen que todos los adultos deben recibir la vacuna de refuerzo COVID-19

Un trabajador sanitario llena una jeringa con la vacuna COVID-19 de Pfizer
Un trabajador sanitario llena una jeringa con la vacuna COVID-19 de Pfizer.
(Lynne Sladky / Associated Press)

(Lynne Sladky / Associated Press)

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos reforzaron el lunes sus recomendaciones sobre quién debe recibir refuerzos.

En un comunicado, la doctora Rochelle Walensky, directora de los CDC, dijo que todos los adultos vacunados deben aplicarse un refuerzo siempre que hayan recibido su segunda dosis de la vacuna de Pfizer o Moderna hace seis meses o que se hayan aplicado la de Johnson & Johnson hace dos meses.

“La reciente aparición de la variante Omicrón (B.1.1.529) subraya aún más la importancia de la vacunación, las dosis de refuerzo y los esfuerzos de prevención necesarios para proteger contra el COVID-19", dijo Walensky. “Los primeros datos de Sudáfrica sugieren una mayor transmisibilidad de la variante Omicrón”.

Las directrices anteriores de los CDC, actualizadas por última vez el 19 de noviembre, recomendaban las vacunas de refuerzo para los adultos de 50 años o más, y hacían que todos los adultos más jóvenes y sanos de 18 a 49 años fueran elegibles para la dosis de refuerzo, pero no lo recomendaban. Las sugerencias más recientes de la agencia, que instan a que todos los adultos reciban refuerzos, son idénticas a las emitidas por el Departamento de Salud Pública de California hace una semana y media.

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La anterior y complicada postura de los CDC fue criticada por algunos expertos por ser todavía demasiado confusa. El Dr. Eric Topol, director del Scripps Research Translational Institute de La Jolla, calificó de “gran error” la anterior orientación de los CDC emitida a mediados de noviembre.

Aunque mucha gente ha hablado de la variante Delta como “una pandemia de los no vacunados”, también es importante darse cuenta de que entre los infectados ahora hay personas vacunadas cuya inmunidad ha disminuido, escribió Topol junto con Michael Osterholm, director del Centro de Investigación y Política de Enfermedades Infecciosas, en un artículo de opinión publicado en el Washington Post.

“Múltiples estudios han demostrado que las personas totalmente inoculadas pueden propagar la variante Delta. Esto es más probable cuando la respuesta inmune inducida por la vacuna se ha desvanecido”, escribieron Topol y Osterholm. “Dado que las vacunas de refuerzo reducen fuertemente las infecciones sintomáticas, podrían ayudar a frenar el aumento de la propagación que estamos experimentando”.

La medida de los CDC se produjo tres días después de que la Organización Mundial de la Salud identificara una nueva variante en el sur de África como “preocupante”, denominándola Omicrón.

Los expertos en enfermedades infecciosas de EE.UU han expresado su preocupación por Omicrón porque su aparición en Sudáfrica estuvo acompañada de un gran aumento de los casos de coronavirus, tras una época de bajos niveles de infección, lo que sugiere que es altamente transmisible. Sin embargo, no está claro si Omicrón superará a Delta como variante más transmisible del coronavirus.

Probablemente habrá que esperar dos semanas para saber si las vacunas serán menos eficaces contra la variante Omicrón. Las pruebas de laboratorio están en marcha. Aun así, el Dr. Anthony Fauci, principal asesor médico del presidente Biden para la pandemia, “sigue creyendo que las vacunas existentes posiblemente proporcionen cierto grado de protección contra los casos graves de COVID”, dijo la Casa Blanca en un comunicado.

“No creo que haya ninguna posibilidad de que esta variante pueda eludir por completo cualquier protección de una vacuna. Puede disminuirla un poco, pero esa es la razón por la que se refuerza”, dijo Fauci en una entrevista en la cadena ABC.

Fauci reiteró que las vacunas de refuerzo para las personas totalmente inoculadas proporcionan la mayor protección disponible contra el COVID-19 y que es importante que cualquier persona que no esté vacunada -incluidos los niños de 5 años o más- reciba sus vacunas.

Durante una reunión informativa el lunes, Biden caracterizó a Omicrón como “una causa de preocupación, no de pánico”.

“La mejor protección contra esta nueva variante -o cualquiera de las variantes que existen, es vacunarse completamente y recibir una dosis de refuerzo”, dijo a los periodistas.

Biden agregó que a finales de esta semana dará a conocer una estrategia en la que se detallará el plan de batalla de invierno contra el COVID-19, “no con cierres y bloqueos, sino con vacunaciones más amplias, refuerzos, pruebas y más”.

“Hemos avanzado frente al COVID-19. Hemos avanzado frente a la variante Delta, y avanzamos ahora también frente a la variante Omicrón”, manifestó el presidente.

Según el Departamento de Salud Pública de California, Omicrón “tiene muchas mutaciones en áreas importantes del virus que alteran su capacidad de trasmisibilidad y a la capacidad de los sistemas inmunitarios para protegerse de la infección”. Algunas de las mutaciones preocupan a los científicos porque son muy diferentes de otras variantes detectadas anteriormente, aunque otras son similares.

“No sabemos en este momento si esta nueva variante causa una enfermedad COVID-19 más grave que otras variantes o cómo podría afectar a la respuesta al tratamiento”, escribieron las autoridades sanitarias estatales.

Biden dijo el lunes que su administración ya está trabajando con las compañías farmacéuticas para reformular y actualizar vacunas si fuera necesario. Sin embargo, enfatizó, “todavía no creemos que se necesiten medidas adicionales”, y añadió que no tiene planes de imponer nuevas restricciones a los viajes o a los negocios.

Funcionarios de Pfizer y Moderna dijeron el lunes a la CNBC que se está trabajando en versiones de vacunas específicamente diseñadas para hacer frente a Omicrón. El desarrollo de una vacuna de este tipo llevaría unos meses, pero no es seguro que se necesite.

Se desarrollaron nuevas versiones de las vacunas contra el COVID-19 específicamente para las variantes Beta y Delta, pero nunca se hicieron públicas porque las fórmulas de vacunación iniciales mantuvieron su eficacia contra esas variantes.

La amenaza potencial que supone Omicrón subraya aún más la importancia de vacunar al mayor número de personas posible y de garantizar que los adultos reciban sus dosis de refuerzo tan pronto como sean elegibles, dijeron las autoridades sanitarias del condado de Los Ángeles.

“Dado que la transmisión sigue siendo considerable en todo el condado, este refuerzo adicional marca la diferencia”, dijo la directora de Salud Pública, Bárbara Ferrer, en un comunicado.

En el condado de Los Ángeles, el 98% de los centros de enfermería especializada han administrado dosis de refuerzo a los residentes y miembros del personal entre mediados de octubre y mediados de noviembre. En ese período se produjo un descenso del 63% en los nuevos casos de coronavirus en los centros de enfermería especializada; en todo el condado, los nuevos casos disminuyeron solo un 6% durante ese período.

“Está claro que los refuerzos, junto con una cobertura de vacunación muy alta con dos dosis entre el personal y los residentes, marcan la diferencia”, dijo Ferrer.

En los centros de enfermería especializada del condado de Los Ángeles, el 96% de los miembros del personal y el 90% de los residentes están totalmente vacunados. Todo el personal de los centros de enfermería especializada debía estar completamente inoculado a finales de septiembre, según una orden del funcionario de salud del estado.

Para leer esta nota en inglés haga clic aquí


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