Anuncio
Share

California supera los 7 millones de casos de coronavirus y suma un millón más en una semana

A doctor at a patient's bedside.
La Dra. Marwa Kilani, a la izquierda, directora de cuidados paliativos, habla con José Luis Zárate Ventura, que es COVID-positivo, en el Providence Holy Cross Medical Center de Mission Hills.
(Francine Orr / Los Angeles Times)

El aumento de los casos notificados es la acumulación más rápida de infecciones en la historia de la pandemia.

California ha registrado más de 7 millones de casos de coronavirus, tras la acumulación más rápida de infecciones reportadas en la historia de la pandemia.

El recuento sin precedentes, registrado en las bases de datos de California a última hora del lunes, se produce una semana después de que el estado contabilizara su caso 6 millones de coronavirus.

Incluso durante la desastrosa ola del invierno pasado, las nuevas infecciones aumentaron más lentamente. California tardó poco más de tres semanas en pasar de su caso acumulado de coronavirus número 2 a su caso número 3.

La asombrosa velocidad de las nuevas infecciones es un testimonio de la transmisibilidad de la variante Ómicron, que se cree que es de dos a cuatro veces más contagiosa que la variante Delta, que a su vez era más infecciosa que las cepas anteriores que asolaron California el invierno pasado.

La tasa de mortalidad diaria por COVID-19 en California también ha aumentado drásticamente. Durante el período de siete días que terminó el domingo, el estado registró 103 muertes diarias; eso es aproximadamente el doble de la última semana de 2021, cuando se registraron 55 decesos al día.

Anuncio

En su peor momento, la tasa de mortalidad del COVID-19 en California durante un período semanal fue de 545 muertes al día, alcanzada a finales de enero de 2021.

En el condado de Los Ángeles, la tasa de mortalidad por COVID-19 se ha duplicado en la última semana. Para el período de siete días que terminó el lunes, el condado tenía un promedio de 42 muertes diarias; para la semana anterior, la media era de 22 decesos al día.

La tasa de mortalidad máxima del condado de Los Ángeles el año pasado fue de unas 240 muertes diarias.

Los casos de la variante Ómicron están aumentando. Pero un médico del sur de Los Ángeles dice que algunos residentes negros y latinos que dudan de la vacuna se resignan a contagiarse

Mientras que algunos funcionarios de salud han dicho que las recientes muertes por COVID-19 son probablemente el resultado de la variante Delta, el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles ha señalado en los últimos días que muchos decesos han ocurrido entre personas que se infectaron cuando Ómicron era claramente la variante dominante.

El sábado, el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles dijo que “la mayoría de las muertes registradas esta semana están asociadas a personas que se infectaron después del 20 de diciembre, cuando Ómicron circulaba ampliamente”, lo que sugiere que la variante puede tener un papel más importante en las defunciones por COVID-19 de lo que se creía inicialmente.

El dramático aumento de las infecciones está contribuyendo a que los hospitales de toda California se vean sometidos a una gran presión, y muchos de ellos se han visto obligados a cancelar cirugías programadas en medio de una enorme demanda en las salas de urgencias.

La elevada tasa de infecciones también ha contribuido a la escasez de personal en los hospitales. La epidemióloga del estado de California, la Dra. Erica Pan, dijo la semana pasada que en ciertas áreas “estamos viendo niveles casi de crisis” de hacinamiento en las salas de emergencia.

Con menos trabajadores en los hospitales, es más difícil admitir a los pacientes de la sala de urgencias, dando como resultado que las ambulancias tengan que esperar durante mucho tiempo para dejar a los pacientes, lo que se traduce en más amplios tiempos de respuesta del 911 a las nuevas llamadas, expuso Pan.

El número total de pacientes ingresados en los hospitales por todos los motivos se acercó la semana pasada al récord de pandemia del estado. A mediados de la semana pasada, había unos 52.400 pacientes en los nosocomios de California, justo por debajo del récord de 53.000 admitidos durante lo peor de la oleada del invierno pasado, un momento en el que muchos hospitales estaban desbordados.

En California, no se puede demandar por deudas de consumo de más de cuatro años. Pero hacer incluso un pago parcial puede reiniciar el reloj de la deuda.

Hasta el domingo, había 2.185 pacientes con coronavirus en las unidades de cuidados intensivos de California, una cifra que supera el punto álgido de la oleada del Delta en verano, cuando había 2.128. La última cifra sigue estando muy por debajo del récord estatal de 4.868 registrado durante el pico del invierno pasado, una época en la que pocas personas estaban inmunizadas.

El domingo hubo 14.211 pacientes positivos al coronavirus en los hospitales de California, más del doble que el día de Año Nuevo, cuando hubo 6.237. La última cifra supera el punto álgido de la oleada de verano en California, cuando se hospitalizaron 8.353 pacientes positivos al coronavirus, pero está muy por debajo del pico experimentado el pasado invierno, cuando la cifra alcanzó los 21.938.

En el norte de California, algunos funcionarios han expresado su esperanza de que la cresta de la ola invernal pueda llegar pronto.

En el condado de Santa Clara, el más poblado del norte de California, los niveles de coronavirus en las aguas residuales empezaron a descender hace una semana y media. Las autoridades esperan que este descenso presagie una disminución sostenida de los casos de coronavirus.

Y el crecimiento exponencial de la tasa de casos en el Área de la Bahía de San Francisco también parece estar estabilizándose, aunque probablemente habrá que esperar unos días -después de los informes atrasados del fin de semana de Martin Luther King Jr.- para estar seguros.

En el período más reciente de siete días, el Área de la Bahía registró una media de 20.000 casos de coronavirus al día, un poco menos que los 22.000 diarios de la semana anterior. El área metropolitana de Sacramento registró unos 5.700 casos al día en el período semanal más reciente, un poco menos que la semana anterior, en la que se registraron 6.000 casos diarios.

Pero el sur de California sigue registrando aumentos.

Las escuelas están lidiando con las consecuencias del retraso en el envío de las pruebas de coronavirus prometidas por el Estado en medio del aumento de las infecciones por Omicron.

La región del sur de California registró 79.000 nuevos casos diarios en el último período de siete días, un poco más que los 78.000 de la semana anterior. Aun así, el crecimiento exponencial parece haberse ralentizado; hace dos semanas, el sur de California registraba una media de 23.000 nuevos casos al día.

El condado de Los Ángeles tiene una media de 40.000 casos diarios en el período más reciente, frente a los 36.000 casos al día de la semana anterior.

Sin embargo, la tasa de resultados positivos de las pruebas de coronavirus en el condado de Los Ángeles ha comenzado a disminuir. En el período de siete días que terminó el lunes, la tasa de pruebas positivas fue del 16.5%. La tasa de la semana anterior fue del 20.8%, y la semana anterior a esa fue del 22.7%. En la primera semana de diciembre, la tasa de positivos fue de alrededor del 1%.

En el Valle de San Joaquín, los casos también siguen aumentando. La zona registró 9.400 casos al día durante la última semana, cifra superior a los 7.300 casos diarios de la semana anterior.

Mientras tanto, algunos estados de la costa este que se vieron afectados antes por la ola Ómicron han empezado a ver un descenso sostenido de los casos. Nueva York registró un pico de unos 90.000 nuevos casos de coronavirus diarios en el período de siete días que terminó el 9 de enero; esa cifra ha descendido a 40.000 al día en el período de siete días que terminó el lunes.

Para leer esta nota en inglés haga clic aquí


Anuncio