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Una mujer fue sacada de su casa. Horas más tarde, sus 3 hijos fueron encontrados muertos dentro

A woman places flowers at a memorial for three children.
Lupeann Campos de Winnetka coloca flores en un monumento frente a una casa en Victory Boulevard en West Hills. Tres niños fueron encontrados muertos dentro de la residencia el domingo.
(Mel Melcon / Los Angeles Times)

Las autoridades descubrieron los cadáveres de tres niños en una casa del Valle de San Fernando siete horas después de que los paramédicos acudieran para hospitalizar a su madre porque actuaba de forma extraña, según reveló la policía el martes. La residencia estaba en el límite de West Hills y Woodland Hills.

Ángela Flores, de 38 años, afirmaba creer que los niños estaban poseídos por demonios y se abalanzaba repetidamente sobre ellos pensando que así podría expulsar a los demonios, dijeron fuentes policiales.

El martes, Flores fue acusada del asesinato de una niña de 12 años, un niño de 10 años y un niño de 8 años, que fueron encontrados el domingo dentro de una casa en el bloque 22500 de Victory Boulevard en el Valle de San Fernando.

Flores admitió que mató a los niños con la ayuda de un chico de 16 años, que también fue detenido como sospechoso de asesinato, según la policía. Fuentes policiales han identificado al adolescente como el hijo de Flores. Las autoridades no han dicho cuándo fue detenido. Hasta el martes, permanecía en el centro de menores; los fiscales no anunciaron cargos contra él.

“Todos lloramos por estos niños. La pérdida de sus jóvenes vidas es una tragedia que ha afectado a toda nuestra comunidad”, dijo el fiscal del condado de Los Ángeles, George Gascón, en un comunicado en el que anunciaba los cargos contra Flores. “Mis fiscales están trabajando para castigar a los responsables de sus muertes”.

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Flores comparecerá hoy miércoles por la mañana en un tribunal del centro de la ciudad.

El Departamento de Policía de Los Ángeles sigue investigando los asesinatos.

Los vecinos dijeron que vieron a Flores sosteniendo una Biblia y encendiendo velas en un patio cercano a la casa y llamaron a las autoridades sobre el extraño comportamiento a última hora de la noche del sábado.

El subjefe de la policía de Los Ángeles, Alan Hamilton, dijo que Flores fue trasladada a un hospital alrededor de la medianoche. Los cuerpos de los tres niños no fueron encontrados dentro de la casa hasta la mañana siguiente, siete horas después, dijo Hamilton el martes.

Margaret Stewart, una portavoz del Departamento de Bomberos de Los Ángeles, dijo que la agencia respondió a las 12:48 a.m. del domingo a una solicitud de “respuesta médica” de la policía de Los Ángeles y llevó a una mujer de unos 30 años de la cuadra de Victory Boulevard a un hospital.

Los agentes de la policía de Los Ángeles respondieron a la casa de estilo campirano poco después de las 7:40 a.m. del domingo después de que una llamada al 911 informara de un asalto con un arma mortal en el lugar, según un comunicado del departamento.

La oficina del forense del condado de Los Ángeles aún no ha determinado cómo y cuándo murieron los niños.

Los funcionarios forenses identificaron a los niños como Natalie Flores, de 12 años; Kevin Yanez, de 10 años; y Nathan Yanez, de 8 años.

Flores está detenida con una fianza de 6 millones de dólares.

Prisila Canales, que vive a dos casas de distancia, dijo que escuchó a una mujer alrededor de las 10:30 p.m. del sábado gritando: "¡Mi familia me está abusando!”

Canales dijo que vio a la mujer, que luego fue identificada como Flores, caminar hacia el patio del vecino de al lado, abrir una Biblia y encender velas.

Canales dijo que cuando los paramédicos llegaron alrededor de la medianoche y pusieron a la mujer, que se había mudado a la casa dos o tres meses antes, en una camilla, ella trató de liberarse y gritó: "¿Dónde está mi Biblia?”

“Por los gritos que se oían, uno sabía que no estaba bien”, dijo Canales el domingo. “Todavía puedo oír sus gritos”.

John, de 34 años, que vive a una manzana del lugar de los hechos y que no quiso dar su apellido, dijo que escuchó los gritos apagados de un niño el sábado por la noche. “Pensé que estaba soñando”, dijo.

Jacob Corona, el ex marido de Flores, dijo que ella le llamó casi una semana antes de que los niños fueran asesinados y le hizo comentarios extraños.

“Ella me decía todas esas cosas sobre Dios. No sonaba bien. No sé realmente qué pasó", dijo Corona.

Corona dijo que los dos se casaron en 2001 y se divorciaron en 2007. No han hablado regularmente desde su divorcio, dijo. Tienen un hijo en común que no está entre los muertos y no vivía con Flores.

“Así que cuando me llamó, tuve mis dudas”, dijo Corona. “Antes no era muy religiosa. Pero luego hablaba de la muerte. Le dije: '¿Qué está pasando? Mi cabeza daba vueltas, pero no le di importancia.

“No conocía su situación”, añadió.

En un comunicado, el Departamento de Servicios para Niños y Familias del Condado de Los Ángeles dijo que los funcionarios estaban “profundamente entristecidos por las muertes de los tres niños en el Valle de San Fernando.” La agencia dijo que no podía comentar si se había involucrado previamente con la familia.

La unidad de niños maltratados de la División de Menores de la Policía de Los Ángeles está investigando las muertes.

Hamilton describió el papel de otro niño en los asesinatos como “muy raro”.

El Dr. Phillip J. Resnick, psicólogo forense de la Universidad Case Western Reserve que ha examinado a unas 80 mujeres que han matado a sus hijos, dijo que, aunque hay casos de padres que cometen juntos un filicidio -el acto deliberado de matar al hijo o la hija de uno-, “la participación de un niño es otro fenómeno”.

Resnick dijo que las figuras parentales tienen una extraordinaria influencia sobre sus hijos, una situación que puede volverse peligrosa si el estado mental del padre se deteriora.

“Una madre puede desarrollar una psicosis”, dijo, “y un hijo puede creérselo”.

Los redactores del Times Laura Newberry, Jeong Park y Rosanna Xia contribuyeron a este informe.

Para leer esta nota en inglés haga clic aquí


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