Anuncio

EE.UU registra repunte previsto en muertes por coronavirus

Funcionarios locales de todo Texas dicen que los hospitales corren el riesgo de ser desbordados por el aumento de casos.
El anticuerpo COVID-19 y las pruebas de diagnóstico se administran en una estación de inspección el martes en San Antonio. Funcionarios locales de todo Texas dicen que los hospitales corren el riesgo de ser desbordados por el aumento de casos del coronavirus.
(Eric Gay / Associated Press)

El número de muertes diarias por el coronavirus en EE.UU había estado disminuyendo durante meses, e incluso se mantuvo bajo, pero algunos estados vieron explosiones en los casos

Un repunte largamente previsto de decesos por coronavirus en Estados Unidos ha iniciado, principalmente en estados del sur y el oeste del país.

La cifra diaria de muertes había bajado durante meses incluso en estados como Florida y Texas, donde se registraron aumentos bruscos de contagios y hospitalizaciones, y los casos diarios confirmados en el país batieron récords varias veces en los últimos días.

Los científicos habían advertido que esa situación no duraría pues una muerte por coronavirus suele producirse varias semanas después del contagio. Los expertos habían pronosticado que al aumentar los casos y las hospitalizaciones, lo mismo sucedería en algún momento con los decesos. El pronóstico se está cumpliendo.

“Está aumentando de manera constante y lo está haciendo en el momento en que se había previsto”, dijo William Hanage, un investigador de enfermedades infecciosas en la Universidad de Harvard.

Anuncio

De acuerdo con un análisis de The Associated Press de los datos de la Universidad Johns Hopkins, el promedio móvil semanal de muertes diarias reportadas en Estados Unidos ha aumentado de 578 hace dos semanas a 664 el 10 de julio, aún muy por debajo de los picos de abril. Los decesos diarios reportados se incrementaron en 27 estados en ese lapso, pero en la mayoría de ellos el promedio es inferior a las 15 muertes por día. Un grupo más pequeño de estados es el que impulsa el alza nacional de defunciones.

California tiene un promedio de 91 muertes reportadas por día; Texas está muy cerca, con 66. Florida, Arizona, Illinois, Nueva Jersey y Carolina del Sur también vieron aumentos considerables. Se cree que el salto reciente de Nueva Jersey es parcialmente atribuible a informes menos frecuentes de decesos probables.

El impacto ya lo han sentido las familias que perdieron a sus seres queridos y los trabajadores de la salud que intentaron salvarlos.

Las ciudades y los estados están presionando con planes para hacerlo. Pero, ¿ha cambiado algo en el coronavirus que hace que sea más seguro salir ahora?

Anuncio

Rublas Ruiz, un enfermero de la unidad de cuidados intensivos de Miami, se echó a llorar durante una cena de cumpleaños con su esposa e hija. Dijo que fue superado por la cantidad de pacientes que murieron a su cuidado.

“Conté como 10 pacientes en menos de cuatro días en nuestra UCI, y luego dejé de hacerlo, porque había muchos”, reveló el enfermero de 41 años del Centro Médico Regional Kendall, que experimentó el fallecimiento de otro paciente el lunes.

El virus ha matado a más de 134.000 personas en Estados Unidos y alrededor de medio millón en el mundo, de acuerdo con la Universidad Johns Hopkins, aunque se cree que las cifras reales son mucho más altas.

Las muertes comenzaron a aumentar en Estados Unidos en marzo. Alrededor de dos docenas de decesos fueron reportados diariamente a mediados de ese mes. A fines de marzo, se informaban cientos cada día; en abril fueron miles. La mayoría ocurrió en Nueva York, Nueva Jersey y en otras partes del noreste.

Anuncio

Las muertes fueron tan altas en esa región porque el nuevo virus estaba desgarrando un área densamente poblada, arrasando rápidamente a grupos vulnerables de personas en hogares de ancianos y otros lugares, dijo Perry Halkitis, decano de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Rutgers.

Muchas de las infecciones ocurrieron antes de que los funcionarios del gobierno impusieran órdenes de quedarse en casa y otras medidas de distanciamiento social. El número de muertes diarias comenzó a caer a mediados de abril y continuó cayendo hasta hace aproximadamente una semana.

Los investigadores ahora prevén que los decesos aumentarán durante semanas, como mínimo, pero algunos piensan que el incremento en el conteo no será tan dramático como lo fue en la primavera, por varias razones.

Primero, las pruebas eran sumamente limitadas a inicios de la pandemia y ahora resulta claro que los contagios no reconocidos se propagaban en el transporte público, las residencias para ancianos y otros lugares antes de que se supiera qué sucedía. Ahora ha aumentado el número de pruebas y se comprende mejor la magnitud de los focos.

Anuncio

Algunos funcionarios y defensores locales se han quejado de las restricciones de ingresos para el programa Great Plates Delivered, argumentando que demasiada gente se está quedando atrás.

Segundo, mucha gente ha modificado su conducta en cuanto a la salud, y el uso de la mascarilla se ha vuelto mucho más común en algunos lugares. Y aunque aún no hay vacuna, ha ido mejorando el tratamiento de los enfermos en los hospitales.

Otro factor, trágico, es que los nuevos virus fatales suelen atacar en primer término a grupos vulnerables de la población como los ancianos o las personas debilitadas por otros trastornos. Eso significa, al menos en el noreste, que “muchos de los individuos vulnerables ya han muerto”, dijo Perry Halkitis, decano de la facultad de salud pública de la Universidad de Rutgers en Nueva Jersey.

Ahora, es probable que Estados Unidos tenga “un impacto mucho más largo y lento”, consideró Hanage, el investigador de Harvard. “No vamos a ver tantas muertes [como en la primavera]. Pero tendremos un número total de decesos, que será grande”.

Anuncio

Kristin Urquiza está preocupada de que las cosas puedan empeorar dramáticamente rápido en al menos algunas ciudades estadounidenses, como Phoenix, donde su padre de 65 años murió recientemente.

Cuando se conocieron los peligros del virus, Mark Anthony Urquiza, un inspector de control de calidad, tomó precauciones como usar una mascarilla facial y refugiarse en el hogar tanto como sea posible, dijo su hija. Pero eso cambió después de que el gobernador Doug Ducey terminara la orden de quedarse en casa de Arizona el 15 de mayo, relajó las restricciones a las empresas e inicialmente bloqueó a los funcionarios locales para que no requirieran el uso de mascarillas a los residentes.

Para el 11 de junio, Urquiza había desarrollado fiebre y tos. Fue hospitalizado y colocado en un ventilador. Murió el 30 de junio.

“Le robaron su vida. Creo que el liderazgo terrible y las políticas defectuosas pusieron la vida de mi padre en la balanza”, dijo Kristin Urquiza en una entrevista con Associated Press.

Anuncio

Ducey, un republicano, recientemente cambió de rumbo, cerró muchos negocios y permitió a los alcaldes hacer obligatorio el uso de mascarillas.

Pero Kristin Urquiza está preocupada. Su padre recibió la atención en un momento en que las camas en las unidades de cuidados intensivos estaban disponibles. Ahora algunas UCI de Arizona se están desbordando.

“No se dará tranquilidad a otras familias, los hospitales no tendrán la capacidad de darles a las víctimas [de coronavirus] la dignidad y la atención médica que merecen. Y eso me rompe el corazón”, dijo.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.


Anuncio