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EEUU

Poca paga y altos costos: las desventajas de Lyft para rentar autos a conductores

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Sinakhone Keodara, de 44 años y conductor de Lyft, detrás del volante del automóvil que renta. Algunos de los que alquilan vehículos a través del programa Express Drive, de Lyft, afirman que sus altos costos y los estrictos requisitos les impiden progresar. (Genaro Molina / Los Angeles Times)

(Los Angeles Times)

Fue un anuncio de Lyft lo que convenció a Chris Berry de abandonar su pequeña ciudad y mudarse a Nashville.

Allí podría ganarse la vida cómodamente conduciendo para un servicio de transporte, decía la publicación en Craigslist que había leído, y Lyft incluso le alquilaría un auto que cumpliera con las especificaciones de la compañía.

Así que Berry, quien había sido contratista civil en la guerra de Irak y tenía problemas para encontrar un empleo estable desde su despido de un pozo petrolero, en 2013, hizo las maletas y vendió su Toyota Avalon 1998 para financiar la mudanza a través del estado.

Cuando su planeado alojamiento en Nashville fracasó, Berry optó por vivir en el Nissan Altima 2017 que rentaba a Lyft a $240 por semana. A pesar de conducir entre 20 y 60 horas semanales y marcar un promedio de 45 viajes, no podía permitirse rentar un apartamento, además de lo que le debía a Lyft.

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En abril pasado, el automóvil fue remolcado después de que Berry estacionara durante la noche en un lugar que bloqueaba un negocio. El vehículo fue trasladado al aeropuerto, a un estacionamiento de alquiler de coches operado por Hertz, uno de los socios de alquiler de Lyft. Berry tardó dos días en recuperarlo y durmió toda la noche en la terminal aérea. Casi sin efectivo después de unos días de haber perdido horas de conducción, no pudo reembolsar a Lyft por el cargo de remolque de $113 y la compañía le exigió que devolviera el automóvil de inmediato. “Me pusieron en una situación muy difícil”, relató Berry. “Ahora voy a estar desamparado sin el vehículo. Y ni siquiera he podido ganar suficiente dinero [con Lyft] para salir adelante”.

A Lyft y su rival, Uber, les cuesta atraer suficientes conductores para satisfacer la demanda. A medida que las compañías intentaron expandir sus flotas, buscaron reclutar trabajadores cuyos vehículos no aprobaban los requisitos de la empresa, o a otros que ni siquiera tenían automóvil. Ambas firmas ofrecen contratos de alquiler de coches a corto plazo a diferentes personas, incluidas aquellas que pueden tener un mal historial de crédito o que necesitan desesperadamente un flujo flexible de ingresos.

Según las presentaciones reglamentarias, Lyft tiene “decenas de miles” de automóviles disponibles para renta a corto plazo en 30 ciudades de EE.UU. La compañía asegura que aquellos en su programa Express Drive han ganado más de $1 mil millones desde su lanzamiento, en 2016. En marzo de 2019, “más de 180.000 personas” habían alquilado un auto a través de Express Drive, y dos tercios de esos conductores no tenían originalmente un auto aprobado, de acuerdo con un blog escrito por el director de operaciones de la firma, Jon McNeill.

El ejecutivo escribió que la compañía está expandiendo el programa, con la esperanza de aumentar las ganancias de los conductores al ofrecer autos que ahorren combustible.

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“Alguien que quiera conducir con Lyft puede alquilar un auto por una semana y devolverlo, si las cosas no funcionan”, indicó el portavoz de la empresa, Eric Smith, en un comunicado. “Estamos orgullosos de poder brindar oportunidades a quienes más las necesitan”.

Sin embargo, en las entrevistas con The Times, algunos conductores con dificultades que rentan a través del programa Express Drive afirman que las condiciones de éste dificultan salir adelante. Los documentos muestran que a esos conductores se les paga menos por milla que a quienes usan sus propios vehículos o automóviles arrendados a través de concesionarios.

Eso hace que sea más complejo compensar los pagos de alquiler y seguro de Lyft en algunos mercados, que comienzan en $219 por semana y llegan hasta $479 por semana en Nueva York. En comparación, en algunas áreas, los conductores que arriendan un auto comparable en un concesionario pueden pagar menos de $160 por semana, incluido el costo del seguro.

Lyft también impone restricciones únicas a los conductores que rentan coches a través de su programa Express Drive: los obliga a proporcionar 20 viajes por semana para mantener el automóvil y les prohíbe ganar dinero utilizando los vehículos para trabajar en otros servicios, según seis conductores y varios documentos revisados ​​por el Times.

Lyft afirma que sus precios de alquiler más altos y las menores tasas de millaje se deben al costo del seguro. Las restricciones se derivan de las políticas de los socios de Lyft -Hertz, Avis y Flexdrive-, según la compañía.

El aumento de los ingresos y las reservas de viajes es especialmente urgente para Uber y Lyft, que ahora cotizan en la bolsa. Ninguna de las empresas espera obtener ganancias a corto plazo, lo cual significa que los inversionistas prestarán mucha atención al crecimiento.

Lyft lleva adelante su programa Express Drive con pérdidas, pero dice en los documentos reglamentarios que es una forma clave de aumentar su suministro de conductores.

 Márgenes estrechos

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Después de que su intento de iniciar un negocio fracasara y de pelearse con su compañero de piso, Sinakhone Keodara comenzó a dormir en el auto que renta a Lyft.

En las noches con muchos pasajeros, podía pagar $25 para dormir en un spa coreano en Los Ángeles, que permitía a los huéspedes pernoctar. Allí, dijo, veía a otros conductores de Uber y Lyft entrar al spa después del horario laboral, con la misma vergüenza en su rostro.

Pero esas noches en las que le sobraban $25 no eran muy usuales, dijo Keodara, porque pagaba cerca de $1.000 al mes para alquilar el automóvil y $60 por día para la gasolina.

Hasta que la tarifa de alquiler semanal está pagada, Lyft bloquea las cuentas de los conductores, lo cual les impide retirar cualquier ingreso. Keodara comentó que a veces debía sobregirar su cuenta bancaria para llenar el tanque. Después de obtener un segundo trabajo, ahora renta una habitación en una casa de huéspedes.

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Conductores de Uber y Lyft participan en una huelga de un día para protestar por mejores salarios y condiciones de trabajo cerca del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, el pasado miércoles 8 de mayo de 2019. (Genaro Molina / Los Angeles Times)

(Los Angeles Times)

En toda California, la falta de vivienda es una realidad para muchos trabajadores. Algunos se consideran afortunados de tener un coche para dormir.

En el condado de Los Ángeles, más de 15.000 personas duermen en sus vehículos, según Safe Parking L.A, un programa que asegura lotes para las personas que viven en sus automóviles. Más de una quinta parte de los 250 solicitantes de cada trimestre tienen menos de 40 años y trabajan a tiempo completo, incluidos los que conducen para Uber y Lyft, detalló la directora del programa, Emily Kantrim.

Algunas personas optan por alquilar un auto para conducir para esas empresas porque un vehículo puede servir como refugio, expuso la funcionaria. Pero eso es una solución temporal, dijo, y los altos costos de esa renta les dificulta encontrar una solución más permanente. "¿Esto realmente impulsará a alguien a progresar en la vida?”, se preguntó Kantrim. “Estas soluciones con Uber y Lyft no son vías para avanzar”.

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Para Keodara y otros como él, las tarifas cobradas por Lyft son difíciles de compensar porque la compañía paga a los conductores que alquilan automóviles a través de Express Drive menos que a todos los demás choferes de EE.UU, según los correos electrónicos revisados ​​por el Times. La diferencia exacta en la remuneración varía de un mercado a otro, pero las tasas van desde los cinco centavos a más de 20 centavos menos por milla para quienes rentan a través de Lyft.

Aunque el sitio web de la empresa le dice a los conductores que el seguro está “cubierto” por sus pagos semanales del alquiler, la compañía afirmó a este periódico que la discrepancia en las tasas de millaje también refleja el costo del seguro.

Eso marca una diferencia en su ganancia. Eve, una conductora de Lyft de tiempo completo en Los Ángeles, quien pidió no revelar su apellido por temor a ser desactivada, al principio descubrió que Express Drive era una buena opción en comparación con el uso de su propio vehículo. Cuando se inscribió por primera vez, la paga estaba a la par de la que ganaba empleando su propio automóvil. Pero en noviembre, la compañía redujo las tasas por milla en 10 centavos. Al conducir entre 50 y 60 horas a la semana, gana alrededor de $100 menos que antes de que la firma redujera las tarifas.

En abril pasado, Lyft recortó las tasas por milla para los trabajadores con Express Drive, a 55 centavos por milla en San Diego y algunos otros mercados -tres centavos de dólar más bajo que el punto de referencia definido por el IRS como el costo de operar un automóvil para fines comerciales-. En San Francisco, redujo el pago para los choferes de Express Drive en 10 centavos por milla, el 13 de mayo pasado. En partes del Área de la Bahía, el precio por milla varía de 38 a 46 centavos; los conductores que utilizan sus propios vehículos en la zona ganan de 60 a 68 centavos por milla.

La compañía sostiene que el cálculo del IRS no es el apropiado para los costos de los conductores porque se les paga una combinación de una tarifa base y una por minuto, además de la tarifa por milla.

“En promedio, los arrendatarios de Express Drivers ganan más de $20 por hora”, afirmó un portavoz de Lyft en un comunicado.

Restricciones y requisitos

Cuando se lanzó el programa, en 2016, Lyft permitía que los conductores usaran los autos como quisieran cuando no estaban trabajando para el servicio. A partir del 13 de mayo pasado, el contrato de renta ahora cubre 750 millas personales por semana en el Área de la Bahía. Los conductores acumulan un promedio de 450 millas personales por semana, según la compañía.

En los correos electrónicos a los conductores, la empresa atribuyó los cambios a los “costos crecientes” que “han hecho de Express Drive un programa más costoso para nosotros y nuestros socios”.

“Sabemos que Express Drive es más que una renta, es la forma en que muchos pagan las facturas”, se lee en un correo electrónico. “Nuestra esperanza es que a medida que los costos operativos disminuyan en el futuro, podamos devolver esos ahorros”.

Es un programa costoso para operar y, en su forma original, generó ingresos insignificantes en 2016 y 2017. Según presentaciones reglamentarias de Lyft, que el año pasado perdió $911 millones en $2.200 millones en ingresos, sus pérdidas generales podrían obligar a la compañía a “actualizar las metodologías de precios relacionadas con el programa Express Drive, que podrían aumentar los precios y, a su vez, afectar adversamente nuestra capacidad para atraer y retener conductores y pasajeros calificados”.

Lyft señala su programa Express Drive -con alquileres de tan sólo siete días- como un ejemplo de la flexibilidad de su plataforma. Pero aquellos que participan deben cumplir con reglas adicionales.

Los conductores que rentan un automóvil a través de Lyft no pueden conducir para ninguna otra compañía de contratismo, una opción en la que confían muchos para llegar a fin de mes. Lyft también los obliga a realizar al menos 20 viajes a la semana. Eso contradice la narrativa de “siempre que lo desee”, que aparece en el sitio web de Lyft, y los argumentos que esas compañías de viajes han utilizado para justificar la clasificación de los conductores como contratistas independientes en lugar de empleados.

Muchas de las restricciones que Lyft impone a los trabajadores de Express Drive son contrarias a una opinión reciente de la Junta Nacional de Relaciones Laborales, que concluyó que un grupo de choferes de Uber eran contratistas porque podían conducir para competidores y no había otras restricciones en el uso de su automóvil o penalidades por no conducir para esa empresa. “Juntas, estas tres características del sistema Uber infunden a los conductores un control significativo sobre sus ganancias”, se lee en la opinión.

Según Lyft, las restricciones provienen de los socios de alquiler de autos y están influenciadas por los requisitos de seguro. Sin embargo, los conductores de Uber que rentan un automóvil a través de Hertz no tienen ningún requisito de viaje mínimo, aunque se les permite conducir sólo para un servicio a la vez, según un portavoz de Uber. Hertz se negó a hacer comentarios alegando que los términos de los acuerdos con los socios son confidenciales.

Según el Wall Street Journal, Uber vendió su programa de arrendamiento, Xchange, a la firma novel de alquiler de automóviles Fair, en 2017, luego de perder alrededor de $9.000 por coche. La firma ahora ofrece arrendamientos a corto plazo a través de sus socios, Fair, Hertz y Getaround.

Rentar un automóvil en Fair con la finalidad de conducirlo en Uber comienza en un promedio de $130 a la semana, si los conductores esperan trabajar durante todo un mes, y $185 semanal con una opción para renovar, de no ser así.

De cualquier modo, estas tarifas exceden las de los concesionarios.

Jos Cashon -una estudiante de L.A y conductora de Uber y Lyft, que también duerme ocasionalmente en su auto- paga $340 al mes por un Prius 2017 arrendado a través de Toyota directamente (el seguro cuesta $200 extra).

“No sé cómo la gente sobrevive con eso”, afirmó Cashon sobre el costo de rentar un vehículo a Lyft.

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A la 1 de la madrugada, Jos Cashone, de 28 años, trabaja en las redes sociales para promover una huelga de un día contra Uber y Lyft, antes de acostarse para pasar la noche en su auto. (Genaro Molina / Los Angeles Times)

(Los Angeles Times)

Para ayudar a los conductores a reducir la renta, tanto Uber como Lyft ofrecen bonos por realizar un cierto número de viajes. Hasta hace poco, los de Lyft exigían muchas condiciones; a veces gratificaban a los conductores por concretar más viajes cuando la demanda es alta. En el pasado, por ejemplo, Lyft reducía los pagos de alquiler semanales en $85 si un conductor concretaba 25 viajes en horas pico, tenía una tasa de aceptación del 90% y completaba 75 viajes en total.

La compañía eliminó esas condiciones adicionales porque los conductores se quejaron de que todo era demasiado complejo.

Los bonos ahora incluyen reducciones en el alquiler por $75 si un conductor hace 85 viajes, y de $200 si logran alcanzar 135 viajes en una semana en algunos mercados.

Los choferes que rentan a través de Lyft también califican para los mismos bonos que los conductores de vehículos personales, remarcó la compañía.

Fair cubre los pagos de la renta si un conductor realiza 70 viajes por semana y ofrece un bono de $305 si se completan 120 viajes en una semana. Los conductores de Uber que alquilan a Hertz también obtienen un bono de $305 si logran 120 viajes cada semana.

Jason Howard, un conductor de tiempo completo en Las Vegas -a quien Lyft le pidió que hable con el Times en respuesta a las solicitudes de comentarios-, afirmó que el programa lo había ayudado a pagar sus deudas personales. Howard detalló que gana un promedio de $900 por semana, pero advirtió que Express Drive está diseñado para personas que pueden trabajar a tiempo completo y dedicar horas para calificar para los bonos de $140 o más, como los disponibles en Las Vegas.

“No es muy fácil salir y hacer 95 viajes todas las semanas”, expuso Howard sobre la cantidad necesaria para calificar para el bono. “Hay mucha gente que usa el programa Express Drive para obtener un auto, porque inviertes $250 y puedes tener un coche. Si sólo haces 30 a 40 viajes por semana, no vas a ganar dinero porque el programa no está realmente creado para eso”.

Lyft exige que los conductores hagan al menos 20 viajes a la semana para mantener el vehículo. Puede que no parezca mucho, pero para aquellos que confían en el auto como un lugar donde dormir, la amenaza de perder su techo debido a una enfermedad o una emergencia familiar es abrumadora.

Poco después de comenzar a conducir para Lyft, Berry regresó a su ciudad natal para ocuparse de algunos asuntos, y cayó enfermo. Terminó extendiendo su viaje por varios días. “Lo primero que ocurre es que me intimidan, porque no tengo los 20 viajes” esa semana, expuso Berry. “Quiero decir, [me enviaron] una sarta de correos electrónicos”.

Berry aún no ha devuelto el auto a Lyft, y está intentando conducir para Uber a través de Fair, o alquilar un vehículo más barato y viejo para entregar comida con UberEats. Pero primero necesita $500, lo suficiente para cubrir el depósito de otro vehículo que pueda servir como su lugar de trabajo y de residencia.

 

 Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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