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EEUU

Sheriff de L.A planea reactivar el equipo antidrogas que usaba el perfil racial contra latinos

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Las operaciones del equipo de Domestic Highway Enforcement del Departamento del Sheriff se suspendieron en noviembre pasado después de que el inspector general del condado dijo que fue “construido… para violar los derechos constitucionales de un gran número de personas que transitan por la autopista I-5". (Myung J. Chun / Los Angeles Times)

El sheriff del condado de Los Ángeles, Alex Villanueva, dijo el pasado martes que reactivará a un equipo contra las drogas que fue duramente criticado por detener desproporcionadamente a los conductores latinos en la autopista I-5, pero dijo que la unidad seguiría las estrictas normas constitucionales para evitar los perfiles raciales.

El equipo de Cumplimiento de Leyes de Carreteras Nacionales (Domestic Highway Enforcement) se suspendió en noviembre pasado luego de que el inspector general del condado, Max Huntsman, dijo que una investigación preliminar realizada por su oficina descubrió que la unidad estaba “construida intrínsecamente para violar los derechos constitucionales de un gran número de personas que pasan por la autopista I-5".

Villanueva dijo al Times que se espera que un nuevo equipo de agentes especializados en narcóticos comience las operaciones de control de drogas en el tramo de la carretera interestatal al norte de Santa Clarita, más adelante este año. Dijo que el equipo anterior no cumplió con los estándares del departamento en cuanto al tratamiento de los conductores latinos.

“Tal vez comenzaron con las mejores intenciones, pero con el tiempo ejercieron... un perfil que tenía un componente que era constitutivamente inadmisible”, dijo Villanueva. “Así que tenemos que reiniciar y volver a lo que está permitido”.

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Villanueva dijo que al equipo renovado se le daría un nombre diferente y estaría compuesto por algunos oficiales que hablan español. El sheriff no especificó qué tan grande sería la unidad o qué reformas se harían antes de que se reanuden las operaciones. Dijo que la unidad tendría que equilibrar su misión de interrumpir el flujo de drogas desde México con su deber legal de no violar los derechos constitucionales de los conductores.

“Si el perfil criminal es que los cárteles mexicanos están usando inmigrantes nativos de México para transportar drogas a través del corredor I-5, en algún momento cuando se empiece a reducir el círculo sobre quiénes son las personas involucradas, se terminará concluyendo que es una gran cantidad de hispanohablantes”, dijo. “Pero tenemos que separar el trigo de la paja. Y tenemos que usar el mismo estándar para todos”.

El enfoque de la unidad se examinó por primera vez en octubre pasado, cuando una investigación de Los Angeles Times detalló cómo el equipo detuvo y registró los vehículos de más de 3.500 conductores que resultaron no tener drogas u otros artículos ilegales. La abrumadora mayoría de ellos eran latinos.

El análisis del Times de los datos del Departamento del Sheriff encontró que el 69% de los conductores detenidos por el equipo eran latinos y que a dos tercios de ellos se les habían registrado sus vehículos, una tasa más alta que los automovilistas de otros grupos raciales y étnicos. Los autos que pertenecían a todos los demás conductores fueron registrados en menos de la mitad del tiempo.

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En contraste, los latinos conformaron el 43% de los automovilistas a quienes la Patrulla de Caminos de California emitió citaciones el año pasado en el mismo tramo de la autopista durante un período de seis meses, según un informe de la oficina del inspector general publicado hace varias semanas.

El informe encontró que el trabajo del equipo “tuvo un impacto constitucional preocupante en los conductores latinos” y casi un tercio de las denuncias federales basadas en los arrestos de la unidad, 11 de 36, fueron desechadas por los tribunales o por los fiscales.

La oficina del inspector general dijo que había problemas con la supervisión tan pronto como se creó la unidad en 2012 y que el Departamento del Sheriff debería haber estado al tanto. Ya en 2014, según el informe, la oficina del fiscal de EE.UU les informó a los oficiales del sheriff sobre problemas de credibilidad con respecto a un oficial asignado a este equipo; sin embargo, no se realizó ningún estudio para determinar si había problemas sistemáticos detrás de las prácticas del equipo.

La unidad, compuesta por un sargento, cuatro oficiales, un detective de narcóticos de medio tiempo y un perro detector de drogas, se centró en la sección de Grapevine de la carretera interestatal 5, entre la frontera norte del condado de L.A y Santa Clarita.

El inspector general interino del condado, Rodrigo Castro-Silva, dijo que el departamento necesita elaborar pautas claras sobre cómo el equipo realiza las detenciones de tránsito y que ellas deben capturarse en video y audio.

“Es necesario que haya una mejor rendición de cuentas, auditar el video y compararlo con los informes de los agentes”, dijo Castro-Silva la semana pasada. “Tiene que haber un entrenamiento mucho mejor, ellos lo reconocen. Están abiertos a trabajar con nuestra oficina para implementar estas recomendaciones”.

Castro-Silva dijo que su oficina participará activamente con el Departamento del Sheriff en la formación del nuevo equipo.

Sean Kennedy, profesor de la Loyola Law School y miembro de la Comisión de Supervisión Civil del Sheriff, dijo que es fundamental que el departamento trabaje con expertos independientes en vigilancia policial constitucional, así como con el inspector general para desarrollar un protocolo que garantice que no se opere basado en los perfiles raciales.

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“Cambiar el nombre al organismo o cambiar a las personas involucradas no va a ser suficiente”, dijo. “Vimos en ejemplos anteriores que cuando no se tiene un protocolo y una supervisión adecuada, los casos criminales del equipo terminan siendo desestimados”.

Lael Rubin, otro miembro de la comisión y ex fiscal, dijo que estaba decepcionada de que la comisión no fuera notificada sobre los planes del sheriff para revivir al equipo. Ya que Villanueva no ha proporcionado detalles específicos sobre cómo el equipo renovado se diferenciará del anterior, no hay garantía de un cambio significativo, dijo.

El informe del inspector general enumera 26 recomendaciones de reforma, entre las que se encuentra una propuesta para que los supervisores de los departamentos analicen regularmente los datos de detención del equipo para determinar si algún grupo racial o étnico está siendo detenido y buscado de manera desproporcionada. En una respuesta por escrito, Villanueva dijo que el departamento tomaría esa sugerencia en consideración.

El departamento estuvo de acuerdo con ocho de las recomendaciones, incluida la creación de una política independiente que prohíba claramente el perfil racial.

Pero el departamento no estuvo de acuerdo con una propuesta que requeriría que los agentes obtuvieran un consentimiento por escrito para realizar una búsqueda. Castro-Silva dijo que los oficiales del alguacil le dijeron que no era necesario porque las acciones de los agentes serían registradas por el tablero y las cámaras corporales.

Los oficiales del sheriff dijeron que implementaron la operación del equipo en la carretera como respuesta a una serie de sobredosis de drogas en el área de Santa Clarita, aunque el inspector general dijo que el equipo no ha sido eficaz para reducir el consumo de drogas. Unidades similares operan en todo el país como parte de un programa federal diseñado para utilizar a las agencias locales y federales encargadas de hacer cumplir la ley para combatir el narcotráfico.

El equipo realizó más de 1.000 arrestos y decomisó 600 libras de cocaína y más de una tonelada de metanfetamina, entre otras drogas, desde que se formó. Pero Huntsman dijo que, sin saber la cantidad total que se está traficando a través del corredor de la I-5, es difícil decir cuán efectivos han sido sus esfuerzos.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.

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