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La Patrulla Fronteriza se prepara para la llegada de las tropas estadounidenses y de la caravana de migrantes

La Patrulla Fronteriza se prepara para la llegada de las tropas estadounidenses y de la caravana de migrantes
Agentes de la Patrulla Fronteriza detienen a un grupo de inmigrantes hondureños el miércoles cerca de la frontera mexicana en Texas. (Molly Hennessy-Fiske / Los Angeles Times) (Los Angeles Times)

Aquí, en la región más vigilada por la Patrulla Fronteriza, los agentes y los oficiales de la Guardia Nacional se están preparando para la llegada de las tropas estadounidenses y de la caravana de migrantes constituida por miles de personas.

Para ello se ha activado un centro de operaciones de emergencia en la oficina central de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. en el Valle del Río Grande, para enfrentar lo que los comandantes denominaron un "evento de migración masiva".

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Los planificadores militares llegaron al valle a finales de octubre y se espera que el lunes 5 de noviembre se reúnan con la Patrulla Fronteriza, con elementos de la Guardia Nacional del estado, guardabosques y otros agentes del orden. Las tropas están reuniendo equipo y preparándose en la Base de la Fuerza Aérea Lackland, en San Antonio.

El presidente Trump anunció a principios de esta semana que está desplegando un total de 5,200 soldados a la frontera en Arizona, California y Texas para ayudar a detener a los inmigrantes centroamericanos que se dirigen al norte desde Honduras a través de México. Más tarde, dijo que la cantidad de tropas podría subir hasta 15,000 si lo considera necesario.

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"Nuestro ejército se está movilizando en la frontera sur", tuiteó Trump el miércoles 31 de octubre. "Vienen muchas más tropas. No permitiremos que lleguen estas caravanas a Estados Unidos, porque están formadas por algunos matones y pandilleros muy malos. Nuestra frontera es sagrada, deben entrar legalmente. Deben DAR VUELTA".

El miércoles, la Patrulla Fronteriza  respondió algunas preguntas sobre los preparativos militares y el rastreo de la caravana a la sede de Seguridad Nacional y al Pentágono. Raúl Ortiz, jefe interino del sector del Valle del Río Grande, habló sobre sus preparativos.

"Mi plan es tener agentes tanto como sea posible", dijo. Los comandantes de la Patrulla Fronteriza están preparados para apuntalar con otros 800 agentes, incluido un equipo nacional de respuesta con capacitación especial del ejército de Estados Unidos.

La Patrulla Fronteriza ya está enfrentando una oleada de cruces ilegales, particularmente por parte de familias, la mayoría de las cuales buscan ingresar por el Valle del Río Grande. En octubre, los agentes capturaron un promedio de 641 inmigrantes que cruzaron ilegalmente cada día, incluidos los menores no acompañados, según Ortiz. En la última semana del mes, los agentes atraparon a 5,600 personas, dijo.

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Ortiz espera que las aprehensiones totales de octubre lleguen a 20,000 en comparación con las 9,722 en octubre de 2017. Comparó el aumento con respecto a 2014, cuando miles de jóvenes no acompañados abrumaron las áreas de detención de la Patrulla Fronteriza y obligaron a los funcionarios federales a abrir refugios temporales masivos en las bases militares.

Los funcionarios federales abrieron una "tienda de campaña" temporal para jóvenes no acompañados en Tornillo, Texas, el verano pasado, pero aún no se han abierto refugios similares para familias.

Los agentes fronterizos del Valle del Río Grande están acostumbrados a tales oleadas. Además de la afluencia de 2014, han visto oleadas de inmigrantes de Cuba, Haití y en los últimos meses, de Bangladesh, dijo Ortiz. En 2017, vieron inmigrantes provenientes de 60 países, incluidos los de Medio Oriente.

El miércoles por la mañana, se detectaron las transmisiones de radio de grupos de inmigrantes que se encontraban cruzando ilegalmente cerca del Parque Anzalduas en Mission, un lugar muy utilizado por los contrabandistas.

Conduciendo por un camino de tierra hacia la aldea de Rincón, Ortiz se encontró con un grupo de 10 inmigrantes, entre ellos dos niños y un bebé.

Ortiz se detuvo, y preguntó de dónde eran. Honduras, le respondieron. Ortiz dijo que les habían dicho que deberían intentar cruzar ahora. Dijeron que escucharon hablar de la caravana y entendieron por qué tanta gente se había unido.

"Es debido a la situación en nuestro país", dijo José Luis Padilla, de 26 años, quien hizo el viaje con su hija de 6 años, Breana, que vestía una camisa roja que decía "Tenemos espíritu".

Salieron de su ciudad después de que el tío de Padilla recibió un disparo mortal en su casa en la región costera de Colón. Padilla dejó a su esposa y su hijo Joseph, de 1 año, esperando llegar a la ciudad de Nueva York, encontrar trabajo y enviar dinero a casa. Otros en el grupo se dirigían a Florida y Nebraska.

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Los agentes detuvieron al grupo y luego los condujeron a bordo de la camioneta de la Patrulla Fronteriza para que los llevaran a la estación.

Además de la caravana, se esperan pequeños grupos similares en las próximas semanas. El reto será procesarlos en masa. En el Valle del Río Grande, los agentes tienen espacio para albergar a 3,400 inmigrantes en nueve estaciones y un centro de procesamiento central.

El 30 de octubre por la noche, ya había alrededor de 3,000 y han estado trabajando con funcionarios de inmigración para resolver el problema de falta de espacio, que es uno de los temas más importantes, indicó Ortiz.

Los agentes también se están preparando para enfrentar la presencia de las milicias no gubernamentales que están planeando arribar a la zona antes que la caravana.

Shannon McGauley, presidente de los Minutemen de Texas, dijo que tenían voluntarios en el Valle del Río Grande esta semana y que habían enviado a cien personas.

"Tenemos la frontera más grande. Tenemos que apoyar a la Patrulla Fronteriza", y agregó que su objetivo no es enfrentar a la caravana. "Estamos observando y reportando", dijo. "La mayoría de nosotros estamos sentados en sillas de jardín con binoculares".

Pero, admitió que los miembros de la milicia también están armados. Ortiz, el comandante de la Patrulla Fronteriza, dijo que la llegada de los militantes podría hacer más difícil las cosas en Río Grande en los próximos días.

"Ciertamente no queremos ningún acto de violencia aquí. "La Patrulla Fronteriza no tiene control sobre eso", dijo.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.

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