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Agencia de ONU dice que no puede entregar ayuda al norte de Gaza; crece temor de una hambruna

Palestinos llevan los cuerpos de niños asesinados en el bombardeo israelí de la Franja de Gaza
Palestinos llevan los cuerpos de niños asesinados en el bombardeo israelí de la Franja de Gaza al Hospital Al Aqsa en Deir al Balah el martes 20 de febrero de 2024.
(Adel Hana / Associated Press)
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El Programa Mundial de Alimentos informó el martes que ha suspendido las entregas de alimentos en la aislada zona septentrional de Gaza debido al aumento del caos en todo el territorio, lo que hace temer una posible hambruna. Un estudio de la agencia de la ONU para la infancia advirtió que uno de cada seis niños del norte sufre desnutrición aguda.

La entrada de camiones de ayuda en el asediado territorio palestino se ha reducido a menos de la mitad en las últimas dos semanas, según cifras de la ONU. Los trabajadores humanitarios y de la ONU afirmaron que la entrada de camiones y la distribución se han visto obstaculizadas por la incapacidad israelí de garantizar la seguridad de los convoyes en medio de sus bombardeos y su ofensiva terrestre, así como por el colapso de la seguridad, ya que los palestinos, que están padeciendo hambre, se abalanzan con frecuencia sobre los camiones para llevarse los alimentos.

El debilitamiento de la operación de ayuda amenaza con agravar la miseria en todo el territorio, donde la ofensiva aérea y terrestre de Israel que lanzó en respuesta al ataque de Hamás del 7 de octubre ha matado a más de 29.000 palestinos, arrasado barrios enteros y desplazado a más del 80% de sus 2,3 millones de habitantes.

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En los dos últimos días se han intensificado los combates y los bombardeos israelíes en zonas del norte de Gaza que, según el ejército israelí, habían quedado prácticamente libres de Hamás hace semanas. El ejército ordenó el martes el desalojo de dos barrios en el extremo sur de Ciudad de Gaza, un indicio de que los combatientes palestinos siguen oponiendo una fuerte resistencia.

El norte, incluida Ciudad de Gaza, ha estado aislado desde que las tropas israelíes lo invadieron por primera vez a finales de octubre. Grandes porciones de la ciudad han quedado reducidas a escombros, pero varios cientos de miles de palestinos siguen en gran medida aislados de la ayuda.

Los habitantes describen condiciones similares a la hambruna, en las que las familias se limitan a una comida al día y a menudo recurren a mezclar forraje para animales con cereales para hacer pan.

“La situación supera lo imaginable”, afirmó Soad Abu Hussein, viuda y madre de cinco hijos que encontró cobijo en una escuela del campamento de refugiados de Jabaliya.

Ayman Abu Awad, que vive en Zaytoun, dijo que come una vez al día para guardar lo que pueda para sus cuatro hijos.

“La gente ha comido todo lo que ha encontrado, incluidos alimentos para animales y pan podrido”, dijo.

RIESGO DE HAMBRUNAEl Programa Mundial de Alimentos dijo que se había visto obligado a suspender la ayuda al norte del territorio palestino a causa del “caos y la violencia reinantes, debidos al colapso del orden civil”.

La agencia dijo que suspendió las entregas en el norte por primera vez hace tres semanas, después de que un camión de ayuda fuera blanco de un ataque. Intentó reanudarlas esta semana, pero los convoyes enfrentaron el domingo y el lunes disparos y multitudes de personas hambrientas que tomaron la mercancía y golpearon a un conductor.

El PMA declaró que estaba trabajando para reanudar las entregas lo antes posible. Pidió la apertura de puntos de paso para la ayuda directamente al norte de Gaza desde Israel y un mejor sistema de notificación para coordinarse con el ejército israelí.

Advirtió de una “precipitada espiral hacia el hambre y la enfermedad”, y afirmó que “la gente ya está muriendo por causas relacionadas con el hambre”.

“La Franja de Gaza está a punto de ser testigo de una explosión de muertes infantiles evitables, que agravaría el ya insoportable nivel de mortalidad infantil” en el territorio, dijo Ted Chaiban, funcionario de UNICEF, en un comunicado.

El informe publicado el lunes por el Global Nutrition Cluster, una iniciativa de ayuda encabezada por UNICEF, indica que en el 95% de los hogares de Gaza, los adultos restringían su propia alimentación para garantizar que los niños pequeños pudieran comer, mientras que el 65% de las familias sólo hacen una comida al día.

Más del 90% de los niños menores de 5 años de Gaza comen dos o menos grupos de alimentos al día, lo que se conoce como pobreza alimentaria severa, según el informe. Un porcentaje similar está afectado por enfermedades infecciosas, y el 70% ha sufrido diarrea en las últimas dos semanas. Más del 80% de los hogares carecen de agua limpia y potable.

En Rafah, la ciudad más meridional de Gaza, por donde entra la mayor parte de la ayuda humanitaria, la tasa de desnutrición aguda es del 5%, comparada con 15% en el norte de Gaza. Antes de la guerra, la tasa en todo el territorio era inferior al 1%, según el informe.

Según un reporte de la ONU de diciembre, toda la población de Gaza está en crisis alimentaria, y una de cada cuatro personas sufre inanición.

DISMINUCIÓN DE LOS CAMIONES DE AYUDAPoco después del ataque de Hamás del 7 de octubre, Israel bloqueó la entrada de alimentos, agua, combustible, medicinas y otros suministros a Gaza. Bajo la presión de Estados Unidos, empezó a permitir la entrada de un puñado de camiones de ayuda desde Egipto por el paso fronterizo de Rafah, y en diciembre abrió un paso desde Israel hacia el sur de Gaza: Kerem Shalom.

Los camiones se han convertido prácticamente en la única fuente de alimentos y otros suministros para la población de Gaza. Pero el número promedio de camiones que entran al día ha descendido desde el 9 de febrero a 60, comparados con los más de 140 diarios de enero, según datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA por sus siglas en inglés).

Incluso en su punto más alto, los funcionarios de la ONU dijeron que el flujo no era suficiente para mantener a la población y estaba muy por debajo de los 500 camiones diarios que entraban antes de la guerra.

La causa del descenso no está clara por el momento. Durante semanas, manifestantes israelíes de derecha han realizado manifestaciones para bloquear el paso de los camiones, afirmando que la población de Gaza no debe recibir ayuda. Las agencias de la ONU también se han quejado de que los engorrosos procesos israelíes para registrar los camiones han ralentizado los cruces.

Pero el caos dentro de Gaza parece ser una de las principales causas.

Moshe Tetro, funcionario de COGAT, un organismo militar israelí encargado de los asuntos civiles palestinos, afirmó que el cuello de botella se debía a que la ONU y otros grupos de ayuda no pueden aceptar los camiones en Gaza ni distribuirlos entre la población. Dijo que más de 450 camiones esperaban en el lado palestino del cruce de Kerem Shalom, pero que ningún miembro del personal de la ONU había acudido a distribuirlos.

Eri Kaneko, portavoz de la OCHA, dijo que la ONU y otros grupos de ayuda no han podido recoger regularmente suministros en los pasos fronterizos debido a “la falta de seguridad y el colapso del orden público”. Dijo que el ejército israelí tiene la responsabilidad de facilitar la distribución dentro de Gaza, y “la ayuda que se acumula en el cruce es prueba de la ausencia de este entorno propicio.”

En una inusual crítica pública a Israel, uno de los principales enviados de Estados Unidos, David Satterfield, declaró esta semana que los asesinatos selectivos de comandantes de policía de Gaza que custodiaban los convoyes de camiones han hecho “prácticamente imposible” distribuir la ayuda de forma segura.

Además de las multitudes de palestinos que se agolpan en los convoyes, los trabajadores humanitarios afirman que se ven obstaculizados por los intensos combates, los ataques contra los camiones y la incapacidad israelí para garantizar la seguridad de las entregas. Según la ONU, entre el 1 de enero y el 12 de febrero, Israel impidió el acceso al norte de Gaza del 51% de las entregas de ayuda previstas.

NO HAY FINAL A LA VISTALa guerra comenzó cuando combatientes dirigidos por Hamás arrasaron comunidades del sur de Israel, mataron a unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, y tomaron a unas 250 como rehenes. Los milicianos siguen reteniendo a unos 130 cautivos, de los que se cree que una cuarta parte ha muerto.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar ha confirmado que Hamás ha empezado a entregar medicamentos a los rehenes, un mes después de que llegaran a Gaza en virtud de un acuerdo mediado por esa nación del Golfo Pérsico y por Francia. El acuerdo proporciona medicamentos para enfermedades crónicas durante tres meses a 45 de los rehenes, así como otros medicamentos y vitaminas, a cambio de medicinas y ayuda humanitaria para los palestinos de Gaza.

Israel ha prometido ampliar su ofensiva a Rafah, donde más de la mitad de los 2,3 millones de habitantes del territorio se han refugiado de los combates en otros lugares.

El Ministerio de Salud de Gaza informó el martes que el número total de palestinos muertos por la ofensiva israelí desde el 7 de octubre ascendía a 29.195. El ministerio no distingue entre combatientes y civiles en sus registros, pero afirma que las mujeres y los niños constituyen dos tercios de los muertos. Más de 69.000 palestinos han resultado heridos, según el ministerio.

Israel afirma que ha matado a más de 10.000 combatientes palestinos, pero no ha aportado pruebas de su recuento. El ejército culpa a Hamás de la elevada cifra de muertes de civiles porque la milicia combate en zonas residenciales densamente pobladas. El ejército israelí afirma que 237 de sus soldados han muerto desde el comienzo de la ofensiva terrestre a finales de octubre.

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Magdy informó desde El Cairo.

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