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Número récord de migrantes africanos en la frontera de México-Estados Unidos

Los inmigrantes esperaron a lo largo de las barreras en el puerto de entrada de El Chaparral para ver si su número sería llamado para que pudieran ser llevados a EE.UU a sus entrevistas el 13 de septiembre de 2019, en Tijuana.
(John Gibbins / San Diego Union-Tribune)

El número de migrantes de países africanos en México que han tenido contacto con funcionarios de inmigración mexicanos ha aumentado de 460 en 2007 a más de 5.800 en 2019.

La cantidad de migrantes africanos que se dirigen a EE.UU a través de México se ha más que duplicado este año, de aproximadamente 2.700 en 2018 a 5.800 en la actualidad, según datos del gobierno federal.

Esa cifra ha aumentado constantemente desde 2007, el año en que el gobierno mexicano comenzó a incluir a inmigrantes de países africanos que tienen contacto con funcionarios de inmigración en sus informes anuales de migración, cuando el número era 460.

Y ese aumento dramático se ha dejado fuera de las conversaciones de inmigración con Estados Unidos, dicen los activistas.

“Incluso dentro del movimiento de inmigración, se ve una falta de visibilidad de las narrativas con lo que está sucediendo en la frontera”, dijo Guerline Jozef, directora y cofundadora de Haitian Bridge Alliance, una organización que ayuda a los inmigrantes negros de todo el mundo.

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Inicialmente, la propia Jozef fue sorprendida por la cantidad de migrantes negros al sur de la frontera.

En 2016 no sabía cómo responder a una llamada que recibió sobre un grupo de migrantes haitianos en Tijuana. No podía entender por qué estaban en Tijuana en lugar de Florida, la ruta de migración más tradicional para los migrantes del Caribe.

“En ese momento, sinceramente, no lo creía”, dijo.

Pero ella los contactó de igual manera y se reunió con 12 migrantes haitianos. Se quedó un mes y contó a más de 400 migrantes negros no sólo de Haití sino también de Congo, Camerún y Sierra Leona.

“Ahora, casi cuatro años después, tenemos miles y miles de migrantes negros”, agregó.

La abrumadora cantidad de personas que viajan a través de México para llegar a Estados Unidos siguen siendo de Centroamérica. El trayecto no es fácil, muchos de ellos son robados y golpeados mientras se trasladan hacia el norte.

Además de estos peligros, los migrantes africanos también enfrentan obstáculos adicionales por las barreras lingüísticas y culturales. Sumado esto a que tienen menos acceso a los servicios de organizaciones de asistencia jurídica que no cuentan con personal que hable el mismo idioma que los migrantes.

Igualmente enfrentan racismo y discriminación debido al color de su piel, agregó Jozef.

Este verano, los migrantes enfrentaron un nuevo obstáculo en la frontera México-Guatemala. Se les impide llegar a la frontera de Estados Unidos, según activistas en la zona.

En agosto, el gobierno mexicano dejó de emitir visas de tránsito para migrantes africanos que les permitieran viajar hacia el norte hasta la frontera entre Estados Unidos y México. En cambio, los funcionarios están pidiendo a los migrantes que soliciten la residencia o una visa en México, lo que provoca temor entre los activistas por el miedo de poner en peligro futuras solicitudes de asilo en EE.UU.

Como resultado, miles de migrantes que huyen de guerras civiles y conflictos étnicos están estancados, dijo Rebecca Alemayehu, una abogada de inmigración con sede en California que representa a los solicitantes de asilo africanos y ha realizado varios viajes a Tijuana y Tapachula.

“Todo está detenido”, dijo. “Los inmigrantes africanos acamparon frente al edificio de inmigración allí porque literalmente no tienen a dónde ir”.

Quedarse en México no es una opción, agregó, porque los migrantes negros no están seguros allí.

“Muchos de ellos están siendo robados, golpeados y maltratados”, dijo.

A pesar de este obstáculo, agregó Alemayehu, los migrantes africanos continúan llegando a la frontera México-Guatemala todos los días y no hay señales de que el flujo disminuya.

Al igual que Jozef, Alemayehu no se dio cuenta de que había un número creciente de migrantes negros en México hasta que lo vio por sí misma.

El invierno pasado, mientras trabajaba como voluntaria en una organización sin fines de lucro de ayuda legal llamada Al Otro Lado, notó una gran cantidad de migrantes de Eritrea y Etiopía. Alemayehu es hija de inmigrantes etíopes. Pudo hablar con los migrantes en su propio idioma y, después de los viajes de seguimiento, comenzó a generar confianza dentro de la comunidad africana en Tijuana.

Al principio, ella pidió donaciones de ropa y mantas porque los migrantes dormían en las calles. Pero luego se dio cuenta de que también necesitaban ayuda legal y comenzó a conectarlos con los servicios legales. Casi un año después de este tipo de trabajo de defensa, Alemayehu todavía está sorprendida por la falta de ayuda legal disponible para los migrantes.

“Lo que para mí es impactante y realmente triste es que muchos de estos solicitantes de asilo simplemente no tienen suficiente representación”, señaló. “Están en estas audiencias por sí mismos”.

Aquí en EE.UU, la difícil situación de los migrantes negros ha ganado popularidad entre algunos funcionarios electos.

En noviembre, miembros del Caucus Negro del Congreso visitaron inmigrantes negros en la frontera.

“Hay un número récord de inmigrantes africanos que buscan asilo en la frontera de Estados Unidos, particularmente cuando Europa cierra sus puertas a los inmigrantes”, escribieron en un comunicado.

Los representantes se reunieron con 30 migrantes de lugares como Sierra Leona, Camerún y Haití. Compartieron historias de compañeros que murieron a lo largo del viaje desde Ecuador a México y malos tratos por motivos raciales, incluidas las líneas de comida segregadas y la denegación de servicios médicos.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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