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Política

Advierten que la falta de liderazgo permanente en Seguridad Nacional perjudica a la agencia

Trump
Chad Wolf es secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional. (Alex Brandon / Associated Press)
(Alex Brandon / Associated Press)

La falta de liderazgo permanente y la alta deserción de la administración Trump están deteriorando a la tercera agencia más grande del gobierno federal, advirtió el inspector general del Departamento de Seguridad Nacional en un nuevo informe.

El organismo de control interno de la agencia clasificó las vacantes de liderazgo y las dificultades de contratación como los desafíos más serios que enfrenta el Departamento de Seguridad Nacional (HSD, por sus siglas en inglés) en el informe anual. A fines de septiembre, los empleados “interinos” ocupaban casi un tercio de los puestos de liderazgo de alto nivel, según el informe, que el Congreso exige para supervisar la agencia y a sus aproximadamente 240.000 trabajadores.

“Desafortunadamente, muchos de estos altos cargos de liderazgo continúan sufriendo la falta de funcionarios permanentes, nombrados por el presidente y confirmados por el Senado”, escribió el inspector general en el reporte, publicado este lunes.

En términos más generales, conforme el documento, el ambiente de trabajo del Departamento de Seguridad Nacional está “marcado por un alto desgaste, cambios en los mandatos y dificultades para implementar planes, procedimientos y programas permanentes”.

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Mientras declaraba que Seguridad Nacional tenía “tiempo limitado” para revisar un borrador del informe, un representante de la agencia escribió al inspector general que una “revisión de alto nivel” había evaluado que sus hallazgos “generalmente conllevan desafíos que el departamento ya conoce y trabaja para abordar”.

Seguridad Nacional, con una amplia misión que incluye tareas tan dispares como el antiterrorismo y la respuesta ante desastres, ha sufrido una rotación récord de personal durante el mandato del presidente Trump, algo que preocupa tanto a sus críticos como a sus aliados.

“El cambio de liderazgo en el DHS es preocupante”, aseveró recientemente el senador John Cornyn (R-Texas) a The Times.

Los puestos de base de Seguridad Nacional -y en particular de Aduana y Protección Fronteriza, su rama principal de aplicación de la ley, que incluye la Patrulla Fronteriza- han luchado durante mucho tiempo con la retención de empleos. Pero el inspector general sugirió que esos desafíos se exacerbaron por la purga de liderazgo efectuada por Trump. “Desde su inicio, el DHS ha tenido dificultades para garantizar la contratación y retención de trabajadores altamente calificados”, señala el informe. “Esta situación se intensifica por los cambios y las vacantes en el liderazgo superior, que a menudo están fuera del control de DHS”.

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En sus primeros días, la administración emitió una orden ejecutiva que ordenaba la contratación de 15.000 oficiales y agentes. Pero casi tres años después, la agencia lleva gastados millones en ese esfuerzo, y aún no alcanza los niveles mínimos de personal establecidos por el Congreso -mucho menos el aumento requerido-, según el informe. Después de 10 meses de contratación, Aduanas y Protección Fronteriza le había pagado a Accenture $13.6 millones y la compañía había procesado sólo dos ofertas de trabajo aceptadas. Después de las fuertes críticas de los supervisores, el contrato fue cancelado.

Los continuos problemas de personal se producen en medio del mayor número de migrantes que llegan a la frontera en más de una década, con una cifra arriba de 850.000 detenciones. Si bien la cantidad disminuyó recientemente, las brechas de coordinación entre las agencias obstaculizaron una respuesta efectiva, así como la supervisión, señaló el informe del inspector general.

El inspector general también identificó una continua falta de procedimientos para abordar la mala conducta de los empleados. En julio, al menos 70 miembros del personal actual y pasado de Aduanas y Protección Fronteriza fueron investigados como parte de una indagación administrativa acerca de un grupo secreto de Facebook, que fue reportado primero por ProPublica. En dicho grupo, los miembros usaban un lenguaje deshumanizante y despectivo hacia los elementos latinos del Congreso e inmigrantes fallecidos.

De cara a las elecciones presidenciales de 2020, el inspector general dijo que el departamento, encargado de proteger la infraestructura electoral del país, no ha completado planes para identificar y responder amenazas emergentes, a pesar de las exigencias federales para hacerlo. El informe citó específicamente “la rotación de los altos directivos y la falta de orientación” como obstáculos concretos.

Trump reconoció que le gusta mantener a los funcionarios en puestos “interinos” en lugar de nominarlos de manera permanente y enfrentar el proceso de confirmación del Senado, porque ello le brinda más flexibilidad.

Pero particularmente en Seguridad Nacional, una agencia clave en la agenda política principal de Trump para restringir la inmigración, la administración empieza a alcanzar los límites de la ley federal y, según el informe del inspector general, la funcionalidad.

El jefe interino de Seguridad Nacional, Kevin McAleenan, renunció recientemente después de seis meses, a pesar de no haber sido nunca nominado formalmente.

Justo antes de su partida, McAleenan nombró a Chad Wolf, un asesor cercano al predecesor de McAleenan, para un cargo de subsecretario. Después de que el Senado confirmara a Wolf para ese puesto, el miércoles, Trump lo designó como su próximo secretario interino.

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Ken Cuccinelli, jefe interino de Servicios de Ciudadanía e Inmigración, fue elegido como el número dos de Wolf. Ese movimiento fue ampliamente considerado como un posicionamiento para que Cuccinelli, un intransigente con la inmigración, asuma el primer puesto.

El propio Departamento de Justicia de Trump afirmó que no podía elegir a Cuccinelli para encabezar el departamento debido a la Ley Federal de Vacantes. Esa norma generalmente dicta que la sucesión en las agencias gubernamentales debe seguir la antigüedad entre los funcionarios confirmados por el Senado y limita los roles “interinos”.

Además, los legisladores solicitaron una revisión de emergencia para determinar si el mandato de McAleenan violó un estatuto federal, y cuestionaron también la selección de Wolf y Cuccinelli.

Si Trump finalmente nomina a Cuccinelli como secretario de Seguridad Nacional, este último enfrentará una fuerte oposición por parte de los senadores republicanos a quienes alguna vez intentó derrocar, tal como ellos mismos advirtieron. “Tiene un pasado”, consideró Cornyn. “Los recuerdos son muchos por aquí".

Por su parte, Cuccinelli expresó en un reciente desayuno para los medios, antes de dar a conocer el informe, que las vacantes de liderazgo permanente en Seguridad Nacional no están afectando negativamente a la agencia. “No creo que eso genere ningún perjuicio en absoluto, de verdad”, remarcó.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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