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Qué tan cierto es que el coronavirus ya no está perdonando a los niños

Los posibles síntomas de PIMS incluyen fiebre alta que persiste durante cuatro o más días, combinado con dolor abdominal.
(Al Seib/Al Seib/Los Angeles Times)

El coronavirus sigue siendo el mayor enemigo de las personas de edad avanzada, los que tienen condiciones crónicas y inclusive algunas personas completamente saludables. Sin embargo, recientes estudios ahora apuntan a que la enfermedad COVID19 se está ensañando con los niños también.

Hasta ahora, Estados Unidos reporta 764,286 menores contagiados de entre las edades de cero a 17 mientras unos 321 han estado en cuidados intensivos y 28 de ellos han muerto.

Sin embargo, en los recientes dos meses, primero en Europa, y más recientemente en siete estados de Estados Unidos, por lo menos unos 100 menores han desarrolló un síndrome inflamatorio más grave relacionado al COVID-19, que a menudo conduce a la hospitalización y ocasionalmente requiere cuidados intensivos.

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Los expertos recomiendan que al salir los menores usen cobrebocas, pero si son menores de 24 meses estos no tienen que usarlos. No obstante, al salir los padres deben protejerlos en sus carriolas con covertores para el sol en lugar de los cubrebocas.

La enfermedad que se conoce como síndrome multisistémico inflamatorio pediátrico o PIMS, es parecida al síndrome de Kawasaki, que presenta síntomas de fiebre persistente, inflamación y evidencia de disfunción de uno o varios órganos (shock, trastorno cardíaco, respiratorio, renal, gastrointestinal o neurológico) y pueden o no dar positivo por COVID-19.

Los médicos de Children’s Hopistal Los Ángeles realizaron pruebas de anticuerpos en pacientes que muestran el síndrome de Kawasaki para determinar si alguno había sido infectado en algún momento con COVID-19. Sobre la base de esa prueba, el hospital diagnosticó a tres niños con lo que se conoce como síndrome multisistémico inflamatorio pediátrico o PIMS.

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Se creía que los niños tenían la enfermedad de Kawasaki y estaban siendo trataron antes de que los médicos determinaran que en realidad estaban tratando con PIMS. El tratamiento para PIMS es similar al utilizado para la enfermedad de Kawasaki.

Los posibles síntomas de PIMS incluyen fiebre alta que persiste durante cuatro o más días, combinado con dolor abdominal, ojos rosados o rojos, ganglios linfáticos agrandados en un lado del cuello, labios agrietados o lengua roja, sarpullido e hinchazón de manos y pies.

Los padres que sospechan que su hijo puede tener PIMS deben comunicarse con su pediatra de inmediato, pero cualquier niño que experimente una enfermedad grave debe ser llevado a una sala de emergencias.

CHildren’s Hospital Los Ageles también recomendó que los padres de un niño que fue recientemente diagnosticados con la enfermedad de Kawasaki, comuníquese con su proveedor de atención médica para realizar las pruebas para determinar si el niño pudo haber tenido PIMS.

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