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Casi 44.000 estudiantes del LAUSD no cumplen con la fecha límite para la primera vacuna, y podrían perder clases presenciales

A nurse gives a COVID-19 vaccine to a nervous 7-year-old.
Sarginoor Kaur, de siete años, es vacunada contra el COVID-19 por la enfermera Chelsea Meyer, en Arleta High School, el 8 de noviembre. Los niños de las escuelas unificadas de Los Ángeles que tienen 12 años o más deben inocularse antes del 10 de enero. Casi el 80% cumplió con la fecha límite del pasado domingo.
(Myung J. Chun / Los Angeles Times)

Cerca del 80% de los estudiantes en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) están en camino de cumplir con el mandato de la vacuna contra el COVID-19, anunciaron funcionarios del distrito escolar el lunes, lo cual generó preocupaciones sobre la posibilidad de que miles de alumnos sean desplazados de las clases en persona al comienzo del semestre de primavera, el próximo 10 de enero.

La cifra representa un progreso sustancial, y los funcionarios esperan que muchos más alumnos hayan sido vacunados y que simplemente aún no hayan subido la documentación al distrito escolar. Aproximadamente 225.000 estudiantes de 12 años o más están contemplados en el mandato, la mitad de la matrícula del distrito. Según el porcentaje, casi 44.000 alumnos no cumplieron con la fecha límite, ya sea recibir al menos una vacuna, obtener una exención médica o una extensión inusual.

La experiencia del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), el segundo distrito escolar más grande de la nación y el primer gran sistema en aprobar tal requisito, representa una prueba temprana de los niveles de cumplimiento con los mandatos de vacunas de los estudiantes. La gran mayoría de familias parece encaminada, pero el distrito enfrentará problemas logísticos y decisiones difíciles si ese número no aumenta rápidamente.

El domingo pasado era la fecha límite para que los alumnos recibieran una primera inyección, aunque podrían recibirla hasta la primera semana de diciembre y aún tener tiempo suficiente para su segunda dosis y lograr la inmunidad máxima al comienzo del próximo trimestre. “Las fechas tope para la primera y segunda dosis del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles para los estudiantes elegibles están pensadas para garantizar que los niños estén vacunados de forma segura y efectiva antes de la temporada navideña”, destacó la portavoz del distrito, Shannon Haber.

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Esta semana, los alumnos están de vacaciones por el descanso prolongado de Acción de Gracias. “A medida que las familias cargan sus registros de vacunación en nuestro sistema, Daily Pass, esperamos que aumente la cantidad de estudiantes vacunados una vez que estos regresen al campus, el 29 de noviembre, y cuando nos acerquemos a la fecha límite de la segunda dosis, del 19 de diciembre”, añadió Haber.

Las familias que no cumplan tendrán que inscribir a sus hijos fuera del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles o transferirlos a City of Angels, un programa de estudio independiente que se adaptó este año para incluir la instrucción en línea. City of Angels se vio afectada por la escasez de personal y la inestabilidad. Los padres de estudiantes con necesidades especiales han estado particularmente molestos por las limitaciones del programa, y muchos alumnos esperaron semanas antes de tener una instrucción significativa.

Tener fechas límite más tempranas les da a los funcionarios del distrito más tiempo para prepararse para lo que podría suceder. Cerca de 16.000 estudiantes están inscritos actualmente en City of Angels. La posible afluencia de muchos miles más podría abrumar al programa.

Debido a que no hubo una sanción inmediata adjunta a la fecha límite del domingo, es posible que algunos padres no tomaran en serio la medida, especialmente dado que el tope absoluto permanece dentro de siete semanas, comentó el Dr. Peter Chin-Hong, profesor de medicina y enfermedades infecciosas de UC San Francisco. “Existe la fecha límite flexible y la real; no creo que la gente considere este momento como la fecha límite real”, afirmó el especialista.

También señaló que hubo un apuro de última hora en el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles cuando entró en vigencia el mandato para los empleados. “Si nos fijamos en el comportamiento humano, fue la semana anterior, o el día anterior a la fecha límite máxima, cuando la gente actuó”, expuso. “Estoy tratando de ser optimista”.

En última instancia, alrededor del 97% de los empleados del distrito se vacunaron o solicitaron con éxito una exención. Aproximadamente 600 empleados pudieron trasladarse a City of Angels, donde no hay contacto en persona con estudiantes u otros trabajadores.

Pero no todo el mundo ni todo tipo de trabajo se pueden acomodar de esa forma. Esos cambios de puesto resultaron en una interrupción a mitad de año para los estudiantes, tanto en City of Angels como en los campus que dejaron atrás los maestros transferidos. Algunos distritos con mandatos de vacunas para los empleados dieron marcha atrás con la aplicación estricta de la medida, incluido el tercer sistema escolar más grande del país, en Chicago.

Entre los pocos distritos a nivel nacional con mandatos de vacunación estudiantil se encuentran los dos más grandes de California, Los Ángeles y el Distrito Unificado de San Diego. Los detalles y el calendario de los mandatos difieren según el distrito. San Diego lo aplica a los mayores de 16 años, para quienes existe una vacuna plenamente autorizada por la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. Otros sistemas escolares permiten una exención por creencias religiosas sinceras, algo que el Distrito Escolar Unificado de L.A. permite a los empleados pero no a los alumnos.

En octubre, el gobernador Gavin Newsom anunció un mandato estatal pendiente, pero no entraría en vigor antes de julio, como muy pronto, y actualmente incluye exenciones por creencias personales.

Los estudiantes de 18 años o más pueden recibir la monodosis de Johnson & Johnson, una opción que tomaría solo dos semanas para lograr la máxima inmunidad. Para aquellos de 12 a 17, la única opción actual es la inyección de Pfizer-BioNTech, que requiere tres semanas entre dosis y luego un período de espera de dos semanas para lograr la máxima inmunidad.

“El LAUSD es uno de los líderes de la nación en términos de aplicación de medidas de salud pública, que incluyen pruebas regulares, el uso de mascarillas y ahora la vacunación de los estudiantes elegibles”, señaló el Dr. Robert Kim-Farley, profesor de epidemiología y ciencias de la salud comunitaria en la Escuela de Salud Pública Fielding, de UCLA. “Estas medidas ayudan a garantizar que nuestros niños aprendan en un entorno lo más seguro posible de la transmisión del COVID-19".

El experto consideró que la cifra del 80% es “alentadora”, pero se hizo eco de Chin-Hong al agregar: “Necesitamos continuar informando y educando a alumnos y padres sobre la importancia de que todas las personas elegibles se vacunen”.

El alcance incluye premios por valor de $5 millones, así como clínicas de vacunación emergentes y en los campus de todo el sistema escolar.

Tanto el Distrito Unificado de Los Ángeles como el Distrito Unificado de San Diego enfrentan demandas por el requisito de vacunación. Algunos padres son inflexibles con el tema; han participado en protestas y también mediante llamados a las reuniones de la junta escolar del LAUSD -los oradores públicos en persona aún no han regresado desde el inicio de la pandemia-.

“Pronto perderán miles de estudiantes”, aseveró un progenitor que llamó. “Los padres se están organizando… Y no cumpliremos [con este mandato]”.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí.


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