Anuncio
Share

Columna: La ‘Noche del curling en Estados Unidos’ destaca el peculiar pero popular deporte olímpico

John Shuster crouches on the ice with his eye on the curling stone.
(Darryl Patterson / Columbia)

Estados Unidos ganó su primera medalla de oro en curling en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018. El deporte ha vuelto a surgir con un programa de televisión filmado en Great Park en Irvine.

El curling disfrutó de un momento en los Juegos Olímpicos de Invierno 2018 cuando el equipo masculino de Estados Unidos se recuperó de un mal comienzo para derrotar a la favorita Suecia y ganar la primera medalla de oro para EE. UU. en este deporte.

La retransmisión de la final de la medalla de oro por parte de la NBCSN se emitió de la 1:30 a.m. hasta las 3:00 a.m., hora del este, y obtuvo la segunda mejor audiencia nocturna de la historia de la cadena de televisión por cable, testimonio del poder hipnotizador de las escobas que barren a toda prisa o de la novedad de un deporte que parece algo que podrías hacer en tu patio trasero si este tuviera hielo. Si no fuera así, el tejo sería lo más parecido.

Poner micrófonos a los competidores resultó ser una idea brillante, ya que captó las sesiones de estrategia y las riñas, y logró que los participantes fueran fácilmente identificables. “Hay un gran elemento humano, además creo que la gente realmente siente que te conoce”, dijo John Shuster, quien determinó la estrategia de Estados Unidos.

“Cuando ves los deportes más importantes, como un partido de la NFL, te das cuenta de que, al poner un micrófono en un jugador, llegas a saber un poco más de él. Como jugadores al ponernos un micrófono todo el tiempo para la televisión, la gente empieza a sentir una conexión con nosotros y creo que eso ha ayudado a que se mantenga en la pantalla. Porque los espectadores se preguntan: ‘¿Qué van a decir ahora?’”.

Anuncio

No hace falta mucho tiempo para sentir que te gustaría tomar una cerveza con ellos. “Absolutamente”, coincidió Shuster. “Y sabes qué, si yo me encontrara cerca y ellos estuvieran en un club de curling, saldría a beber un trago con los jugadores”.

Matt Hamilton stretches forward on the ice, one hand on the curling stone.
U.S. curling gold medalist Matt Hamilton participates in an event Aug. 26 in Irvine.
(Darryl Patterson / Columbia)

Shuster y su compañero de equipo por la medalla de oro, Matt Hamilton, estuvieron en agosto en el Great Park Ice de Irvine para una competición que se grabó para su emisión en el programa “Curling Night in America” de la NBCSN, que comenzará su séptima temporada el domingo. Se transmitirán dieciocho horas de cobertura durante nueve semanas. Equipos masculinos y femeninos de Estados Unidos, Canadá, Dinamarca y Alemania participaron en el evento de cuatro días.

El complejo de hielo de Irvine, que alberga la pista de prácticas de los Ducks y es la base de entrenamiento de muchos patinadores artísticos de élite -entre ellos el tricampeón mundial Nathan Chen-, también acogerá las pruebas de curling olímpico de dobles mixtos de Estados Unidos en 2022, del 25 al 31 de octubre.

Ya no es una sorpresa ver cómo el hockey prospera a nivel recreativo, escolar y profesional en el sur de California gracias al efecto dominó creado cuando los Kings adquirieron a Wayne Gretzky en 1988. Y California lleva décadas siendo el hogar de los campeones olímpicos y mundiales de patinaje artístico. El curling no es tan conocido como esos otros deportes sobre hielo, pero tiene un pequeño pero entusiasta grupo de seguidores. El Southern California Curling Center, una instalación dedicada al curling, abrió recientemente en Vernon, y el Westminster Ice lleva años ofreciendo programas de curling.

“El sur de California se ha entusiasmado con el curling”, dijo Hamilton. “Acaban de abrir su propio club lo cual es increíble para un estado del sur. Tienen una gran energía en las multitudes, así que es divertido llevar el curling al sur de California y dejar que estos aficionados muestren su entusiasmo”.

El Club de Curling del Condado de Orange tenía unos 120 miembros antes de que se produjera la pandemia del COVID-19, y ahora tiene unos 80 integrantes, según Gordon Harder, de Huntington Beach, quien se mostró encantado de que la “Noche del Curling en América” se va a realizar cerca de su casa.

“No es como si el Super Bowl viniera a tu ciudad, pero está cerca”, dijo Harder. “Para los aficionados es algo similar”.

Él, su mujer, Gail, y sus dos hijos fueron a un evento de aprendizaje de curling con otra familia hace unos 10 años. Se cayeron “un montón”, pero lo disfrutaron lo suficiente como para inscribirse en una liga. “Mi mujer no era muy deportista”, señala Harder, “pero ahora está enganchada. Se divorciaría de mi si yo quisiera dejar el curling”.

Harder ha viajado por todo el país para participar en torneos. El ambiente suele ser relajado y con ganas de empezar la fiesta después de la contienda. “Hay un aspecto muy social, además muchos de los curlers disfrutan tanto de eso como de la competencia”.

Ganar el oro olímpico no ha hecho ricos a Hamilton ni a Shuster, pero sus vidas han cambiado. Hamilton dice que se le reconoce en público, incluso en lugares no tradicionales del curling como California. “Eso es lo mejor de todo”, dice. Sigue trabajando en investigación y desarrollo para la división de electrodomésticos de Spectrum Brands. “Soy un tipo normal que va a trabajar entre semana”, explicó, “y los fines de semana intento practicar curling muy duro e ir a los Juegos Olímpicos”.

Shuster, padre de dos hijos que se queda en casa, disfrutó de las ventajas que hay para los medallistas, como lanzar la primera bola en un partido de los Twins de Minnesota y dejar caer el disco en un partido de los Wild de Minnesota contra los Kings. Lo que más aprecia es otro beneficio que no esperaba. “Hemos podido contar nuestra historia y hablar con grupos de todo el país, además de compartir nuestra medalla con tanta gente como podemos”, explicó, “porque uno gana una medalla de oro para su país, no necesariamente para sí mismo, y realmente la disfrutamos y nos deleitamos al compartirla con la mayor cantidad de personas posible”.

Sujeta su cerveza mientras los curlers masculinos de Estados Unidos intentan repetir ese mágico momento dorado.

To read this story in English, click here


Anuncio