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Los aficionados de los Dodgers, los mejores de MLB, merecieron la victoria en el Juego 4 y ameritan más partidos en casa

Fans in the pavilion reach for a two-run home run ball hit by Will Smith in the eighth inning of the Dodgers' 7-2 win.
Los aficionados alcanzan un jonrón de dos carreras bateado por Will Smith en la octava entrada de la victoria 7-2 de los Dodgers sobre los Gigantes en el cuarto partido de la NLDS, el martes por la noche, en el Dodger Stadium.
(Robert Gauthier / Los Angeles Times)

Los Dodgers lideraron la MLB en asistencia este año con casi 3 millones, y sus fanáticos los ayudaron a lograr una victoria obligada en el Juego 4 de la NLDS el martes por la noche.

Esa fue para ustedes, fanáticos de los Dodgers. Nos reuniremos aquí de nuevo.

¿La próxima semana? ¿O la próxima temporada?

El jueves por la noche, lo averiguaremos. La mejor afición del béisbol se merece otro partido en casa este año.

En una noche a partes iguales nerviosa y estridente, en la que los Dodgers aprovecharon al máximo las primeras oportunidades antes de desgastar a los Gigantes de San Francisco, los aficionados estaban eufóricos, agotados y entusiasmados.

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La emoción descendió desde la cubierta superior hasta el palco de los propietarios. El presidente de los Dodgers, Mark Walter, saltó al campo tras el último out y chocó los puños con los jugadores mientras se dirigían al banquillo.

Si es fan de un equipo que no juega en octubre, el último partido en casa es como el último día de clase. Puede marcar ese último día en su calendario. Consiga que le firmen los anuarios, que le firmen las pelotas de béisbol y nos vemos el año que viene.

Si es fanático de un equipo de postemporada, la temporada puede llegar a un final repentino y desgarrador. En 2019, el último año que los Dodgers jugaron la postemporada ante sus fans, el desenlace llegó de forma brusca, casi increíble: Joe Kelly lanzando, Kenley Jansen sin lanzar y Howie Kendrick bateando un grand slam en la décima entrada.

Para los Dodgers de 2021, el equipo que empató el récord de la franquicia con 106 victorias, el final podría haber llegado el pasado miércoles en el juego de comodín contra los Cardenales de San Luis.

El final podría haber llegado el martes por la noche, con el rival más acérrimo del equipo en posición de apagar las luces de su temporada. Pero los Dodgers ganaron su segundo juego de eliminación en siete días, venciendo a los Gigantes de San Francisco y reduciendo esta Serie de la División de la Liga Nacional a un solo partido el jueves en Oracle Park. El ganador avanza a la Serie de Campeonato de la NL contra los Bravos de Atlanta.

Es una pena que el partido del jueves no pueda jugarse en el Dodger Stadium. Los Gigantes se ganaron la ventaja de campo, al salir victoriosos en 107 partidos en la temporada regular.

Pero la estadística más sorprendente en esta temporada pospandémica de las Grandes Ligas es ésta: Los Dodgers no pudieron jugar a plena capacidad hasta el 15 de junio, y aun así casi vendieron 3 millones de entradas.

Con una serie más de cuatro partidos de fin de semana, lo habrían conseguido. El total de asistencia: 2.804.693.

Los Padres de San Diego, nacidos en 1969, han alcanzado los 2.8 millones en dos ocasiones: en 2004 y 2005, los dos primeros años del Petco Park.

San Francisco Giants right fielder Kris Bryant looks up as fans try to catch a two-run home run.
El jardinero derecho de los Gigantes, Kris Bryant, mira hacia arriba mientras los aficionados intentan atrapar un jonrón de dos carreras de Mookie Betts, de los Dodgers, en la cuarta entrada.
(Wally Skalij / Los Angeles Times)

El último año sin huelga en que los Dodgers no alcanzaron los 2.8 millones fue 1987, cuando perdieron 89 partidos y el gerente general Al Campanis perdió su trabajo después de decir en la televisión nacional que los negros “pueden no tener algunas de las cosas que se necesitan para para dirigir un equipo”.

Esto no es una crítica a los aficionados de los Padres, un equipo que juega en un mercado más pequeño y que ha luchado por conseguir un equipo ganador consistente. En la última temporada prepandémica, 21 de 30 equipos vendieron menos de 2.8 millones de entradas.

Sin embargo, hay que tener en cuenta esto: Los Dodgers vendieron una media de 34.625 entradas este año. Ningún otro equipo superó las 30.000. (Los Padres ocuparon el tercer lugar con un promedio de 27.061).

De los 30 equipos, 16 no superaron las 20.000 entradas. Tres, los Athletics de Oakland, los Marlins de Miami y los Rays de Tampa Bay, no superaron los 10.000.

Los Dodgers vendieron 52.935 entradas para el partido del martes, y todos se la pasaron bien, o al menos todos los que apoyaban a L.A. Cuando Kelly entró en el partido, sonó la Macarena, todo en plan de diversión.

Una animadora gritó a los aficionados que hicieran ruido, y así lo hicieron. La pizarra de video exigía que los aficionados hicieran ruido, y lo hicieron. El partido era importante y dramático, así que los aficionados se pusieron de pie e hicieron ruido en los momentos clave sin que se les pidiera hacerlo.

Se escuchó el griterío en las bocinas del estadio. Se veían 50.000 toallas azules moviéndose como una sola. Hubo una pelota de playa rebotando en las gradas, no en los pabellones del outfield, donde suelen volar las pelotas, sino en los asientos súper elegantes detrás del home plate.

Trea Turner no se incorporó a los Dodgers hasta agosto, pero lo entendió de inmediato. La asistencia a su primer juego con el azul de los Dodgers: 50.822.

“Jugar en el Dodger Stadium es increíble, con 50.000 personas casi todas las noches la energía es eléctrica”, dijo el otro día.

En su primer viaje fuera de casa con los Dodgers, Turner visitó San Luis. Ahí bateó un fly al jardín izquierdo, escuchó a los aficionados vitorear y asumió que debía estar fuera.

“Casi salí corriendo del campo”, relató, “pero eran los aficionados de los Dodgers los que me animaban porque había bateado un doblete por tierra”.

Así es como Turner se dio cuenta de que la afición de los Dodgers no solo es grande. Viaja para verlos jugar.

“Me parece un poco raro, viajar a otros estadios y que una buena parte de la multitud esté entusiasmada por ti en lugar de estar en tu contra”, dijo. “Creo que eso es lo que más me llama la atención”.

Habrá algunos aficionados de los Dodgers en San Francisco el jueves. De eso no hay duda.

Para leer esta nota en inglés haga clic aquí.


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