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California

Este de Los Ángeles: La bendición, un ritual popular detrás de la procesión de la Virgen de Guadalupe

bendiciones
El ritual de la bendición se da después de la misa por el sacerdote o inclusive durante las peregrinaciones llenas de carrozas decoradas por escuelas católicas y grupos parroquiales.
(EFE)

A pocos días de la procesión anual de la Virgen de Guadalupe, el evento católico que conmemora su aparición al indígena Juan Diego, miles de devotos se preparan para unirse a la celebración en el Este de Los Ángeles, así como para recibir la bendición.

En este evento no falta quien lleve el escapulario, el rosario, una manta con la figura de la Virgen de Guadalupe, el crucifijo, estatuilla o imagen de algún santo.

Entre los devotos se encuentra Genaro Ortiz, quien busca la estatuilla perfecta de la virgen para que sea bendecida el primero de diciembre.

“Entre los creyentes católicos, el llevar recuerdos de la virgen a las procesiones no es nada fuera de lo común”, dice Ortiz.

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La bendición es uno de los rituales más grandes de fe entre los creyentes católicos y uno de los más populares.

En el acto religioso se ponen personas, objetos o hasta lugares bajo la protección y consagración de Dios, de acuerdo a la iglesia católica. Por ende, un objeto bendecido también protege al que lo posee.

“Cuando yo era niño, mi mamá me daba la bendición antes de dormir al persignarme, yo en ese entonces sabía que si ella hacia eso yo estaba protegido… Al pasar los años, la vi llevar a la iglesia veladoras, ramas, estampillas y otros objetos para la bendición y esa tradición la heredé de ella”, sostiene.

El sacerdote Paul Velázquez, de la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles, sostiene que el rito de la bendición es muy viejo y un signo de la presencia de Dios.

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El religioso enfatiza las palabra de Santo Tomás, quien enseñaba que “si se consagran la iglesia, el altar y demás cosas inanimadas, no es porque sean capaces de gracia, sino porque con su consagración alcanzan una virtud espiritual que las hace idóneas para el culto; y así los hombres sienten con ellas cierta devoción, que los prepara más para lo divino”.

“En otras palabras las bendiciones son un acercamiento a Dios, nos recuerdan su cobijo. En este caso, al cobijo de la virgen, y por ello la misma peregrinación es un acercamiento con lo divino, como cuando vamos a visitar a un ser querido”, sostiene.

Festividades como el Domingo de Ramos, la Pascua, la Navidad, Día de Muertos y el milagro de la aparición de la Virgen de Guadalupe son el tiempo perfecto para las bendiciones, aunque la gente también puede pedirle al sacerdote bendiciones individuales.

La procesión de la Virgen de Guadalupe en Los Ángeles empezó hace 88 años, cuando en 1931 fue establecida por católicos mexicanos que huyeron de la persecución del gobierno mexicano durante la Guerra Cristera.

La celebración anual conmemora las apariciones milagrosas de la Virgen María a San Juan Diego en el Cerro del Tepeyac (Tepeyac Hill), Ciudad de México, en diciembre de 1531, cuando dejó su imagen en su “tilma”.

Sonia Herrera, fiel creyente, también busca llevar a este evento escapularios para luego regalar entre sus seres queridos.

“Mucha gente no creyente puede ver estos rituales de forma negativa, después de todo creen que los objetos no pueden ser bendecidos, y que no protegen a nadie… Pero es una cuestión de fe… Es igual a conservar una foto de tu mamá en la cartera, verla y decirle que te proteja… Es lo mismo”, dice Herrera.

“Es algo tangible que nos recuerda y confirma la presencia del amor de Dios”, sostiene.

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El ritual de la bendición se da después de la misa por el sacerdote o inclusive durante las peregrinaciones llenas de carrozas decoradas por escuelas católicas y grupos parroquiales.

Fecha: Domingo 1 de diciembre

Inicio de la procesión: Avenida César Chávez y Ford Blvd., a partir de las 10:30 a.m.

Culminación: East Los Ángeles College, donde el arzobispo José Gómez presidirá la misa (a partir de la 1 p.m.) concelebrada por los obispos auxiliares de Los Ángeles y otros miembros del clero.


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