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California

¿Cuál es el riesgo de COVID-19 para una persona joven y sana?

La gente hace fila para comprar máscaras faciales de protección ante el coronavirus, en Seúl.
(Associated Press)

Un hombre de 32 años de Nueva Jersey fue hospitalizado con COVID-19. Su video de Twitter, visto medio millón de veces, causó preocupación entre los jóvenes.

La primera persona diagnosticada con el COVID-19 en Nueva Jersey fue un hombre de 32 años, el cual fue ingresado a un hospital.

En un video publicado en Twitter durante el fin de semana, el paciente explicó que no tenía afecciones médicas subyacentes que lo hicieran susceptible a una enfermedad grave, sin embargo, el nuevo coronavirus lo estaba poniendo cada vez más enfermo. Habló desde la cama de un hospital, donde lo habían conectado a tubos de asistencia respiratoria.

El clip, que fue visto más de 440,000 veces, planteó preocupaciones de que los jóvenes puedan ser más vulnerables al COVID-19 de lo que los expertos en salud habían considerado. ¿Es eso realmente cierto?

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Según los especialistas médicos, no. El riesgo de enfermedad grave debido al COVID-19 es mucho más alta para las personas mayores y con afecciones médicas subyacentes. Los mayores de 60 años representaron más del 80% de los fallecimientos en China, según un estudio importante en el Journal of the American Medical Association (JAMA).

Pero raras excepciones aparecieron en la literatura científica, consideró el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas.

“Habrá, como hemos visto en la gripe, una persona ocasional, joven y saludable, que termina contagiada con COVID-19, se siente gravemente enferma y muere”, expresó Fauci en una entrevista con el Dr. Howard Bauchner, editor de JAMA “Pero si se observa el peso de los datos, el grupo de riesgo es muy, muy claro”.

Con el brote de EE.UU en sus primeras etapas, todavía no hay buenos datos sobre las edades y otras características de los pacientes infectados aquí. Por lo tanto, los expertos se han basado en el análisis de casi 45.000 pacientes con COVID-19 en China realizado por los Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) del país.

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El estudio representa más de un tercio de todos los casos reportados de la enfermedad. En el mundo, 118,000 personas han sido diagnosticadas con la enfermedad hasta el momento y 4.200 fallecieron a causa de ella.

El estudio identificó muy pocas muertes entre menores de 40 años. Más de 12,000 individuos en ese grupo etario se infectaron, pero sólo 26 murieron. No está claro si tenían otras afecciones médicas, como asma o cáncer, que podrían haberlos vuelto más vulnerables.

El estudio detectó que la probabilidad de morir por COVID-19 aumenta claramente con la edad. No se informaron decesos en niños menores de 10 años, y otros estudios sugieren que los pequeños que resultan infectados se enferman levemente.

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Estas son las tasas de mortalidad del COVID-19 por edad, calculadas por los CDC chinos:

Edades 10-19: 0.2%

Edades 20-29: 0.2%

Edades 30-39: 0.2%

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Edades 40-49: 0.4%

Edades 50-59: 1.3%

Edades 60-69: 3.6%

Edades 70-79: 8%

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80 y más: 14.8%

La tasa de mortalidad general estimada por los investigadores fue del 2.3%, pero los expertos advierten que probablemente sea exagerada debido a casos más leves que no fueron contados.

En cuanto a las muertes más jóvenes, estas representan lo que se vería al estudiar detenidamente cualquier dato de una enfermedad con lupa, alegan los expertos.

“Es posible, pero aparentemente muy raro, que gente sana pueda contraer enfermedades graves”, remarcó el Dr. Jeffrey Klausner, experto en condiciones infecciosas de la Fielding School of Public Health de UCLA. “Pero ahora tenemos pacientes en el hospital con influenza grave, que hasta el momento eran personas sanas en sus 40 y 50 años... También es raro, pero ocurre”.

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De hecho, en la temporada de gripe 2018-2019, 2,450 individuos entre 18 y 49 años fallecieron en Estados Unidos, según los CDC. La tasa de mortalidad por gripe es más baja que la del COVID-19, pero una mayor cantidad contrajeron la gripe la temporada pasada —más de 35 millones— que las que se enfermaron de COVID-19 en lo que va del año.

En una entrevista con una estación local de CBS en Nueva York, el paciente con COVID-19 de Nueva Jersey se identificó como James Cai, que trabaja como asistente médico. Cai cree que contrajo el virus en una conferencia en Nueva York, y en tres días fue hospitalizado porque se había extendido a sus pulmones.

“El virus genera todo. Diarrea, ojos llorosos, dificultad para respirar, dolor en el pecho, lo que sea. Fiebre alta”, le dijo a la estación de CBS. “Cada día empeora... sucedió muy rápido”.

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La diferencia entre una pandemia y una epidemia, dónde está el coronavirus

Cai no es la primera persona en plantear inquietudes sobre la rapidez con que las personas se enferman gravemente.

El tiempo promedio que tardan algunos en comenzar a mostrar síntomas después del contagio es de aproximadamente cinco días, según un nuevo estudio realizado por la Universidad Johns Hopkins, pero ha habido informes de un rápido declive una vez que se presenta la condición.

En una conferencia de prensa, el domingo, Timothy Killian, portavoz del hogar de ancianos Life Care Center, en Kirkland, Washington, afirmó que había sido “sorprendente e impactante” ver a los pacientes enfermar tan rápidamente.

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Al menos 19 personas que estaban vinculadas a ese lugar de cuidados murieron, la mayoría de ellas en sus 70 y 80 años.

“Esto es preocupante, volátil e impredecible”, agregó Killian. “Hemos visto en tan sólo una hora que alguien se siente bien y luego pasa a tener síntomas lo suficientemente graves como para un traslado al hospital. Ese paciente, en un corto período de tiempo, falleció”.

Los científicos siguen aprendiendo más sobre cómo el virus mata a sus víctimas. Pero es posible que los pacientes mayores no hayan mostrado los signos reveladores del virus, incluida la fiebre, que podrían haber informado de la condición antes, explicó Klausner.

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Los mayores no tienen fiebre de la misma manera que los más jóvenes, porque su sistema inmunológico comienza a reaccionar de manera diferente a los virus a medida que envejecen, detalló.

El personal de hogares de ancianos debe estar atento no sólo a la fiebre, sino también a la tos, la fatiga y los dolores de cabeza, consideró. “Mientras incuban la infección, esta puede pasar desapercibida”, remarcó Klausner.

Richard Read y Rong-Gong Lin II, redactores de planta de The Times, contribuyeron con este informe.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí

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