Advertisement

Padres chinos pagaron $1.2 millones para que su hija entrara a Yale, ¿son víctimas de la estafa de universidades?

Padres chinos pagaron $1.2 millones para que su hija entrara a Yale, ¿son víctimas de la estafa de universidades?
William “Rick” Singer saliendo del tribunal federal de Boston después de haber sido acusado de conspiración de crimen organizado, conspiración de lavado de dinero, conspiración para defraudar a los Estados Unidos y obstrucción de la justicia el 12 de marzo de 2019. (Scott Eisen)

Sherry Guo llegó a California hace cinco años, una adolescente de China con el sueño de asistir a una universidad de élite.

Su abogado no discute que ella entró en Yale a través de las maquinaciones de William "Rick" Singer, un consultor de Newport Beach que estafó a escuelas Ivy League y a universidades igualmente reconocidas con sobornos, pruebas amañadas y falsos perfiles.

Advertisement

Singer diseñó una solicitud falsa para Guo que la describía como una jugadora de fútbol de primera clase, fue presentada a Yale por un entrenador de fútbol que aceptó un soborno de $400.000. Una vez que fue admitida, la familia de Guo pagó $1.2 millones a Singer y a una organización benéfica que él utilizó para lavar el dinero de los sobornos y otros fondos ilícitos.

Pero a diferencia de docenas de padres que se vieron envueltos en el escándalo de admisiones universitarias, los fiscales federales no han alegado que Guo o sus padres cometieron un delito al pagar a Singer, el cerebro confeso del plan, la suma de siete cifras.

Advertisement

El abogado de Guo en Los Ángeles, James Spertus, ha ofrecido una novedosa explicación de por qué no han sido acusados. Dice que los padres de Guo desembolsaron los $1.2 millones sin un rastro de intención ilícita, engañados por un "mal actor" que explotó las barreras del idioma y una falta de familiaridad con el sistema de educación superior de Estados Unidos para atraerlos a su engaño sin saberlo.

Spertus dijo que "las cuestiones culturales no provocaron señales de alerta" cuando Singer pidió el pago a los padres de Guo. Sus padres no hablan inglés, y "creían al 100% que el pago era una donación benéfica", dijo el abogado.

Guo es referenciada, pero no nombrada, en los documentos de la corte como una estudiante cuya familia le pagó a Singer $1.2 millones después de que fue admitida en Yale a finales de 2017. Los fiscales no han dicho por qué los padres de Guo no han sido acusados.

El Times informó a principios de esta semana que otra familia china pagó a Singer $6.5 millones para ayudar a asegurarle a su hija un lugar en la Universidad de Stanford. Los fiscales tampoco han acusado a los familiares de esa joven, identificada como Yusi Zhao por personas familiarizadas con el asunto.

Advertisement

Treinta y tres padres han sido acusados hasta ahora de conspiración por cometer fraude y delitos de lavado de dinero. Algunos se han declarado culpables o han accedido a declararse culpables. Diecinueve padres se han declarado inocentes, jurando limpiar sus nombres en la corte.

Para acusar a alguien de fraude, los fiscales deben creer que pueden probar una intención específica de defraudar a alguien más, en el caso de Guo, Yale, o de los estudiantes que solicitaron ingreso a la escuela por sus propios méritos, dijo Michael Magner, un ex fiscal federal de Nueva Orleans.

Si los fiscales no tienen pruebas de que la familia de Guo tenía la intención de defraudar a Yale o a otros solicitantes cuando le pagaron a Singer los $1.2 millones, entonces el argumento de que fueron arrastrados al plan sin saberlo "bien podría ser una defensa válida", dijo Magner, ahora un abogado defensor de la firma de abogados Jones Walker.

Guo se mudó a California desde China para asistir a la Escuela Preparatoria Católica JSerra en San Juan Capistrano, donde obtuvo altas calificaciones y fue una artista consumada, dijo Spertus. Sus buenas calificaciones y los resultados de los exámenes fueron especialmente impresionantes, dado que ella misma aprendió inglés, agregó.

Spertus dijo que Guo podría haber ido a una universidad de alto nivel por sus propios méritos, y que había querido asistir a la Universidad de Columbia o a la Universidad de Oxford.

"Rick dijo: 'No, tú irás a Yale'", dijo Spertus. "Y ahora el mundo sabe por qué, tenía conexiones allí que eran ilegales".

Singer le pagó a un entrenador de fútbol femenino de Yale $400.000 para hacer pasar a Guo como jugadora de fútbol reclutada a finales de 2017, a pesar de que Guo nunca había jugado el deporte de forma competitiva, dijeron los fiscales en un expediente judicial. Su estatus como atleta reclutada "mejoró significativamente" sus posibilidades de ser aceptada, dijeron.

El entrenador de fútbol, Rudy Meredith, se ha declarado culpable de cargos de fraude y conspiración para cometer fraude. Singer se ha declarado culpable de cuatro delitos.

Advertisement

Spertus dijo que Guo no fue copiada en los correos electrónicos que Singer envió a Meredith y a otro conspirador, la ex entrenadora asistente de fútbol de la USC Laura Janke, diciéndoles que "modificaría" la solicitud de Guo para decir que jugó para la selección nacional juvenil de fútbol de China y que fue co-capitana de un equipo de club del sur de California.

Janke se declarará culpable de un cargo de crimen organizado y está cooperando con los fiscales.

Spertus dijo que las distinciones que hace entre el caso de Guo y los casos que están siendo juzgados en el tribunal federal de Boston se ven subrayados por el hecho de que su clienta no ha sido acusada.

"Somos muy respetuosos con los fiscales asignados a este caso", dijo. "Han sido muy minuciosos, y esa minuciosidad distingue el caso de la Srta. Guo de los demás".

Se negó a decir si la joven había sido entrevistada por los fiscales. Su investigación está en curso, y han indicado en los documentos de la corte y en las entrevistas con testigos potenciales en Los Ángeles que hay nuevos objetivos.

El hecho de que el gobierno se haya referido, pero no nombrado a Guo, en los expedientes judiciales sugiere que probablemente no será acusada, dijo Magner, el ex fiscal. El estatus de ella y sus padres como ciudadanos chinos no influiría en la decisión de presentar cargos, agregó.

Sin embargo, Yale ha revocado la admisión de Guo, dijo Spertus.

Su padre conoció a Singer a través de Qiuxue Yang, asesora financiera de una sucursal de Oppenheimer & Co. en Los Ángeles, dijo una portavoz de la firma de administración de patrimonio. Y describió a Yang como "un empleado subalterno" en el Grupo Summa de Oppenheimer, que tiene una oficina en Wilshire Boulevard.

Aparte de que Yang refiriera al padre de Guo a Singer, la portavoz dijo que "no existía ni existe hoy en día ninguna otra relación entre Oppenheimer y la familia Guo".

Guo creía que Singer la estaba ayudando a inscribirse en la universidad, pero en realidad, dijo Spertus, "se aprovechó de ella", embolsándose de su familia una suma muy superior a la que recibía de sus clientes estadounidenses. Y dijo, "Singer se centró en los estudiantes extranjeros".

El abogado de Singer se negó a hacer comentarios. El caso de Guo fue reportado por primera vez por el Wall Street Journal.

Los clientes estadounidenses de Singer supuestamente pagaron entre $100.000 y $400.000 por la estafa de reclutamiento de atletas, a la que él apodó la "puerta lateral", de acuerdo a los expedientes de la corte.

Guo, dijo Spertus, ha visto su vida trastornada por alguien que ella creía que la estaba guiando a través de la incertidumbre de un sistema educativo extranjero.

Advertisement

"Habría tenido una increíble experiencia universitaria por delante si no fuera por su deferencia hacia un consejero universitario de quien se le dijo que la ayudaría", dijo Spertus.

"Puedes imaginarte la tremenda angustia que sentirá por el resto de su vida".

Si quiere leer este artículo en inglés, haga clic aquí

Advertisement
Advertisement