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Columna: ¿Cree que está inhalando cocaína? Piénselo otra vez

 Samples of strips that test for fentanyl.
Muestras de tiras reactivas de fentanilo, que se pueden usar para determinar si el opioide sintético está presente en una droga.
(Genaro Molina / Los Angeles Times)

El fentanilo se ingiere a menudo de forma accidental, matando a miles de estadounidenses al año. Los kits de prueba caseros y un aerosol nasal fácilmente disponible podrían ayudar a salvar vidas.

A principios de este mes, en una casa de Venice, tres personas que, supuestamente pensaban que estaban usando cocaína, murieron después de, aparentemente, ingerir el poderoso opioide sintético fentanilo. Una cuarta persona fue hospitalizada y sobrevivió.

Las historias sobre muertes por sobredosis accidentales relacionadas con el fentanilo son cada vez más comunes.

No hay forma de saberlo, por supuesto, pero es posible que esas personas vivieran si hubieran tenido acceso a un aerosol nasal de fácil obtención llamado Narcan, que revierte una sobredosis de opioides.

O podrían haberse abstenido de usarlo si primero hubieran probado la sustancia con un kit fácil de utilizar que puede detectar el fentanilo, que mata a miles de estadounidenses al año, y muchos de ellos ni siquiera saben que se están poniendo en peligro.

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‘Dudo que a los consumidores de cocaína se les haya ocurrido probarlo’, dijo el Dr. Gilmore Chung, director de servicios de adicción de la Venice Family Clinic. ‘Pero vemos fentanilo en todas las drogas’.

“Si alguien me dice que está tomando heroína”, me dijo Chung, “supongo que, hasta que se demuestre lo contrario, está tomando fentanilo. Después de años de consumirla, la gente se vuelve confiada: ‘Escucha, sé cómo es la heroína de alquitrán negro’, y la pruebas y no lo es”.
El fentanilo, que es barato de producir y mucho más poderoso que la heroína, se puede preparar para que parezca alquitrán negro o heroína blanca china, cocaína o metanfetamina. Puede comprimirse en pastillas y parecer OxyContin, Xanax o Valium. El músico Prince murió de una sobredosis de fentanilo; creía que estaba tomando Vicodin.

La ley de ayuda a la muerte de California ofrece a los pacientes terminales la posibilidad de controlar sus últimos días, pero está previsto que expire en 2025 si no se toman medidas.

Chung es uno de los muchos especialistas que adoptan un enfoque inteligente para tratar la adicción. Practica la reducción de daños, una estrategia de salud pública que tiene como objetivo reducir las consecuencias negativas asociadas con el consumo de drogas y alcohol. Reconoce que el abuso de drogas y alcohol llegó para quedarse y que los usuarios son seres humanos que merecen respeto.

Esto significa que deben tener acceso a agujas limpias, por ejemplo, que reducen las tasas de transmisión del HIV. También está a favor de los programas de mantenimiento que usan Suboxone o Metadona para prevenir la abstinencia y las ansias de consumir, y ayudan a reducir el riesgo de muerte por sobredosis. (Desafortunadamente, no existe nada similar para los usuarios de metanfetamina y cocaína). Se insta a los usuarios de opioides a que nunca los consuman solos y a que siempre tengan acceso a Narcan. Algunos países incluso han introducido sitios de inyección supervisados.

En lugar de exigir abstinencia, Chung ayuda a sus pacientes a descubrir cómo estar más seguros y saludables y, por supuesto, a encontrar un camino hacia la sobriedad si eso es lo que buscan.

“Conocemos a las personas en la situación en la que están”, dijo, “en lugar de donde nos gustaría que estuvieran”.

El jueves por la noche, tuve una larga conversación con uno de sus pacientes, Zachary, de 31 años, quien pidió ser identificado solo por su nombre de pila, para proteger su carrera.

La trayectoria de la adicción de Zachary es bastante típica. Al final de su adolescencia, comenzó a usar opioides recetados como Vicodin y medicamentos contra la ansiedad como Xanax.

A medida que los expertos en salud pública se alarmaron por el creciente número de muertes por sobredosis de opioides y la enormidad de la crisis se hizo evidente, los opioides recetados se hicieron más difíciles de encontrar.

“De repente, todo el mundo había cambiado de medicamentos recetados a heroína”, dijo Zachary. “Era mucho más barato”.

Pero a medida que los cárteles de la droga se dieron cuenta de que era más fácil y barato producir fentanilo, la heroína empezó a escasear.

Zachary me dijo que ha perdido la cuenta de cuántas veces ha tenido una sobredosis y ha sido revivido con Narcan; lo ha usado para revivir a sus amigos infinidad de veces también.

Un hombre detenido como sospechoso de violencia doméstica dice que un agente de policía de Hawthorne le empujó de cara contra un casillero, causándole una lesión que le dañó el ojo derecho y le dejó ciego. El incidente fue grabado en video, que la ciudad aún no ha hecho público.

California es uno de los pocos estados que permite a cualquier persona comprar Narcan sin receta y protege de responsabilidad a quien lo administre. Está disponible en la mayoría de las farmacias CVS.

Zachary siempre lo tuvo a mano.

Cuando tenía veintitantos años, ya había pasado cuatro años en libertad condicional ordenada por un tribunal de narcóticos, aunque nunca había dejado de inyectarse heroína y cocaína. Un día, él y su novia se inyectaron lo que pensaban que era heroína.

Se quedó dormido y cuando despertó, su novia, que tenía siete meses de embarazo, estaba sentada en el suelo con las piernas cruzadas y los brazos apoyados en la mesa de centro. Cuando le preguntó si quería un helado y ella no respondió, le tocó el hombro. “Ella se desplomó”, dijo. La revivió brevemente con Narcan y llamó al 911. Murió en el hospital. El bebé no pudo salvarse.

“Resultó que era fentanilo puro”, dijo Zachary. “Después de eso, caí en espiral, realmente fuera de control”.

Hace unos cuatro años, encontró la Venice Family Clinic y al Dr. Chung después de sufrir convulsiones relacionadas con la retirada de medicamentos.

“Tenía miedo de ir”, dijo Zachary, quien había visto a muchos médicos a lo largo de los años para obtener Suboxone. “Él fue tan comprensivo. Fue la primera vez que experimenté eso”.

Zachary tiene suerte de haber terminado al cuidado de un médico que no lo juzgó, no lo avergonzó ni lo obligó a abstenerse para continuar con el tratamiento.

“Tan pronto como expulsas a alguien, son ellos contra el mundo”, comentó Chung. “Pero si trabajas con ellos, tienes la oportunidad de hacerlos pasar un mejor día”.

Para leer la nota en inglés haga click aquí:


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