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California

Esto es lo que los trabajadores minoristas desean que sepas

Smiling worker on Black Friday at the Glendale Galleria
Eddie Bie, de 27 años, se centra en el espíritu navideño trabajando durante el Black Friday en Glendale Galleria.
(Francine Orr / Los Angeles Times)

Las largas horas, el tiempo lejos de la familia y los clientes de mal genio hacen del Viernes Negro el día más desafiante para los trabajadores del comercio minorista.

Para muchos compradores, el fin de semana del Black Friday significa terminar una comida abundante en casa antes de aventurarse en sus tiendas favoritas para tratar de aprovechar la última oferta.

Pero para los empleados minoristas, el inicio oficial de la temporada de compras navideñas significa que sus propios planes de vacaciones se acortan a medida que se preparan para tratar con personas a veces muy irritables.

“Estoy un poco acostumbrado, en el sentido de que ya sé que tengo que dejar a mi familia”, dijo un supervisor de una tienda Best Buy en el sur de California, que al igual que todos los trabajadores entrevistados, habló anónimamente por miedo de las repercusiones de los empleadores.

Más de la mitad de su familia trabaja en el comercio minorista; para acomodar los horarios de trabajo de todos, su cena de Acción de Gracias se ha convertido en un almuerzo. “Todos tienen que irse a sus empleos”, dijo.

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El estrés de la temporada agrava lo que ya es una forma difícil de ganarse la vida.

Según un estudio del Centro Laboral de UCLA, más de 140,000 personas en Los Ángeles trabajan en el comercio minorista y ocho de cada 10 de ellas deben lidiar con horarios que varían drásticamente de una semana a otra.

Haley Potiker, de Fair Workweek LA, una iniciativa para garantizar mejores condiciones de trabajo para los empleados minoristas, señala que las mujeres de color constituyen una gran parte de esta fuerza laboral.

Algunos minoristas hacen todo lo posible para que sus empleados se sientan bien trabajando fuera de casa en Acción de Gracias, como organizar almuerzos especiales para los trabajadores u ofrecer un pago adicional.

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Un gerente general de una tienda Best Buy, que no estaba autorizado para hablar en público, dijo que comprende los sacrificios que sus empleados tienen que hacer cuando trabajan durante las vacaciones.

Los gerentes intentan proporcionar una comida festiva para sus empleados, trayendo pavo, jamón y otros alimentos básicos de Acción de Gracias, como un gesto que reconoce los sacrificios que los trabajadores hacen para estar allí. Los empleados participan en la fiesta durante su almuerzo de 45 minutos.

La terapia asistida por animales es parte de una colección cada vez mayor de métodos para mejorar las condiciones de las poblaciones que envejecen.

“Es como dejar a una familia y llegar a otra”, dijo, describiendo cuán estrechamente trabajan juntos sus empleados.

Una atmósfera agradable entre los empleados no significa que los trabajadores estén protegidos del estrés de laborar en el Black Friday. Multitudes gigantescas, a menudo llenas de compradores centrados principalmente en asegurar una oferta, hacen de las vacaciones el día más estresante del año para los empleados detrás del mostrador.

La gran cantidad de compradores genera que los encuentros habituales entre clientes y cajeros sean relativamente breves, pero las interacciones con consumidores impacientes o enojados pueden hacer que los cajeros se sientan abrumados.

“Algunas veces los clientes realmente piensan que los trabajadores minoristas de primera línea son una especie de sustituto de la corporación en su conjunto, por lo que se descargan con esos trabajadores”, dijo Potiker.

Además, las horas de trabajo en esos días pueden ser extenuantes.

Una cajera que trabajaba en el mostrador de una gran tienda minorista dijo que su turno de Acción de Gracias comenzó a las 4 p.m. y duró hasta las 12:30 a.m. Los empleados a veces son retenidos para asegurarse de que el flujo de trabajo pueda reanudarse normalmente después de que se desconectan. Partiendo puntualmente o no, tuvo que presentarse en la tienda antes de las 8 a.m. para su próximo turno.

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Aún así, dice que ese no fue el turno más largo del Black Friday que tuvo que trabajar: en Walmart hace un par de años, comenzó a trabajar a las 5:00 p.m. el Día de Acción de Gracias y no se detuvo hasta las 5:00 a.m. del día siguiente.

Aunque los empleados reciben horas extras compensadas por las horas que trabajan más allá de su horario establecido, el tiempo extra puede ser difícil.

“No importa en cierto sentido cuáles son las tarifas de horas extras”, comentó el supervisor de Best Buy sobre trabajar más allá de su turno. “Porque mi cuerpo no sabe que son horas extras. Simplemente sabe que no va a dormir lo suficiente”.

Muchos trabajadores minoristas se encuentran sin otra opción que aceptar ese horario. A lo largo del año, los empleados a menudo no están seguros de la cantidad de horas que trabajarán una semana determinada, dijo Potiker. Incluso después de que se publiquen las horas, están sujetas a cambios.

El Estudio Laboral de UCLA informó que la mayoría de los trabajadores se han enfrentado a cambios o cancelaciones de última hora en sus horas, incluso después de haber sido calendarizados.

Esta incertidumbre conduce a una fuente inestable de ingresos y ansiedad adicional para los trabajadores que dependen de ese pago. Según el estudio, uno de cada dos empleados minoristas paga sus cuentas con retraso. Potiker señaló que a pesar de la intensidad de los turnos del Black Friday, los trabajadores a veces piensan que “al menos finalmente están laborando a tiempo completo y ganando lo suficiente en salarios de horas extras para comenzar a salir adelante”.

"¿Es egoísta decir que el dinero ayuda?”, bromeó un empleado de Best Buy el viernes por la mañana. Siendo un empleado nuevo, realmente no tenía otra opción que trabajar el Black Friday, aunque tampoco tenían más empleados veteranos.

Muchos minoristas emplean un plan de programación completo cuando se trata del Black Friday. En un Best Buy, los empleados dicen que hay casi un centenar de trabajadores en el piso durante Acción de Gracias, ya sea consiguiendo artículos para los clientes, cobrando en las cajas registradoras o asegurándose de que no se roben nada.

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Aseguran que es difícil dar un número exacto de clientes a los que atienden, pero uno supuso que al menos mil personas entran y salen de la tienda. El supervisor de Best Buy explicó cómo el año pasado, por ejemplo, la avalancha de gente que ingresó a su tienda comenzó a las 5:00 p.m. en Acción de Gracias y no disminuyó el flujo hasta la 1:00 a.m.

Desde fraudes con tarjetas de regalo hasta fraudes en línea, los consumidores están bajo un asalto casi constante en medio de lo que algunos analistas llaman la primera temporada navideña de trillones de dólares de la historia del país.

La supervisora ​​manifestó que deseaba que los clientes fueran más empáticos y pacientes al interactuar con los trabajadores minoristas. “Ya estamos dando nuestro tiempo y el que podríamos pasar con nuestras familias sólo para estar aquí".

Una cajera de Best Buy se hizo eco de un sentimiento similar. Los clientes groseros “no se dan cuenta de que somos personas y lo que dicen obviamente nos va a afectar”.

Ella también quiere que los clientes reconozcan el tiempo que los empleados pasan lejos de sus familias; trabajar el Día de Acción de Gracias este año significa que no podrá pasar tiempo con sus padrinos, a los que no ha visto en meses.

“Algo que realmente me molesta es cuando [los clientes] dicen cosas como, ‘Oh, lamento que tengas que trabajar en Acción de Gracias, eso apesta’”, dijo. “Pero son, literalmente, la razón por la que estás trabajando en Acción de Gracias”.

“Si realmente te preocupa el hecho de que estamos trabajando en Acción de Gracias y lejos de nuestras familias, ¿por qué vienes a la tienda?”.

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí


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